martes, 27 de julio de 2010

Presentación

Nos decidimos a crear este blog ante la nueva corriente pro-custodia compartida (a toda costa) que se está imponiendo y que, a nuestro criterio, atenta gravemente contra la integridad y los derechos del menor. Se está perdiendo el rumbo en esta materia y desgraciadamente va a afectar gravemente a muchos menores que no tienen culpa.

Mucho cuidado: esto que acabo de escribir no quiere decir que pensemos que los hijos tengan que renunciar a uno de los padres o que la custodia compartida no sea en ningún caso la mejor solución. Nada más lejos. Lo que quiere decir es que, cuando se rompe una pareja y ésta es incapaz de llegar a un acuerdo, llegando por tanto a un procedimiento contencioso, en la mayor parte de casos es porque no hay una buena relación entre padre y madre. Para que una custodia compartida sea la mejor medida para el menor, es imprescindible que haya buena comunicación entre las partes y la posibilidad de que puedan llegar a un acuerdo a la hora de tomar las decisiones más básicas que atañen a los hijos. Pero desgraciadamente en muchas ocasiones esto no es posible y por tanto, la educacion y el bienestar de los hijos se ven desgraciadamente perjudicados. Dicho con otras palabras, los hijos se van a ver en medio de una guerra que no tienen por qué sufrir.

Por otro lado, ¡seamos realistas con la sociedad que tenemos! Hoy en día, sigue siendo la madre la que asume mayoritariamente el cuidado de los hijos. Ojo: habrá excepciones y padres que merecidamente puedan llevar el calificativo de "padrazos" y que se impliquen al 50% o más en el cuidado de los hijos, pero tenemos que ser conscientes de lo que tenemos alrededor y analicemos: son una clara minoría. Me indigna enormemente cuando algún padre encendido me comenta: "qué pasa, ¿que nosotros sólo ponemos la semillita pero luego no tenemos derecho a nada? ¿Tenemos que perder a nuestros hijos?" Me indigna porque conozco demasiados casos en que son los hijos los que pierden a los padres: padres que incumplen el régimen de visitas, padres que no pasan la pensión de alimentos (y no porque no puedan o porque sea abusiva), padres que ni siquiera llaman para preguntar por sus hijos...cuando las cifras de estos casos desciendan radicalmente, escucharé a esos padres cabreados. Pero la realidad es que seguimos teniendo una sociedad tremendamente machista en la cuál el cuidado de los hijos sigue recayendo en gran medida sobre las madres: ¿cuál es el porcentaje de madres que piden reducción de jornada para cuidar de los hijos? ¿Y cuál el de padres? ¿Cuál es mayor? ¿Quién está más dispuesto a renunciar a su carrera profesional por sus hijos? Nos queda aún mucho recorrido para que estos porcentajes se igualen.

Por último, todos sabemos lo importante que es la estabilidad para los niños de corta edad: mantener su rutina y su entorno. Y para que, mediante una custodia compartida, esta estabilidad no se vea afectada, es fundamental que exista mucha compenetración y comunicación entre los padres y por supuesto que ambos estén de acuerdo en que esta es la mejor opción para su hijo. Desgraciadamente, con la custodia compartida impuesta por vía judicial, va a haber muchos menores que vean gravemente afectada su estabilidad emocional con las consiguiente consecuencias negativas para su futuro. No podemos permitir esto.

Estamos convencid@s de que esta nueva corriente "pro-custodia compartida a toda costa" (aunque sea también a costa del bienestar del menor) está teniendo tanta fuerza porque también se están mezclando muchos intereses políticos y económicos.

No podemos permitir que esta tendencia progrese, porque está en juego la integridad de nuestros hijos. Por eso os pido vuestro apoyo, ¡no podemos consentir esta locura!

Aviso: no son bienvenidos los comentarios defendiendo la custodia compartida impuesta (obligatoria, preferente o cómo lo queráis llamar). Ya se ha hecho suficiente publicidad en los medios de comunicación en favor de esta medida, sin que se hayan molestado en recoger las cada vez más numerosas opiniones contrarias a esta regulación. Si ell@s pueden, nosotr@s también. ¡Es nuestro momento de luchar y hacernos oír!"