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jueves, 12 de marzo de 2015

Reacciones contra las declaraciones en el Senado del Ministerio de Justicia

Madrid, 09 marzo. 15. AmecoPress. Diversas asociaciones contra la violencia de género y justicia en pro de infancia y menores han manifestado su rechazo a las declaraciones que el Ministro de Justicia, Rafael Catalá, expuso en el Senado con respecto a la custodia compartida. Afirmaba que esta "no tiene por qué ser la regla general, pero tampoco una excepción", que además supone un equilibrio en la formación de los y las menores y que "en ningún caso" se le concederá a los condenados por violencia de género.
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Sin embargo, la realidad se muestra bien distinta y así lo han manifestado en un comunicado conjunto que han lanzado estas seis asociaciones. En él manifiestan que "debe ser que el señor ministro vive en otro país. Tendría que infórmanos en cuál", y a su vez enumeran varios casos en los que la regla del Ministro no se cumple y la custodia compartida se ha impuesto por decisión judicial. Hay casos en lo que se ha concedido a padres con sentencias por violencia de género; también a quienes han incumplido los pagos de las pensiones de alimentación; e incluso a padres que llevan desaparecidos años y que de forma repentina han manifestado su intención de ejercer como tal, pero que sin embargo en contadas ocasiones acaba cumpliéndose.
Esta situación no es indiferente en la vida de las hijas y los hijos. En muchas ocasiones se les utiliza como herramienta de presión y chantaje en casos en los que la separación no se ha sido acordada por ambas partes y existen indicios de violencia implícita. Algunos de los síntomas que muestran los y las menores son: bajo rendimiento escolar, problemas de concentración, síntomas depresivos, problemas de autoestima y principios de violencia entre otros que se agravan en función de la edad.
Las asociaciones manifiestan que la custodia compartida sería una buena medida en aquellos casos en los que ha sido acordada por las dos partes de la pareja, pero en ningún caso debe ser una imposición judicial porque abre las puertas de par en par a este tipo de casos. Declaran que "sacar una ley sin haber contrastado fehacientemente sus consecuencias sobre los niños y niñas y sin un seguimiento por parte de todas las instituciones, es una atrocidad. Una atrocidad que ya se está produciendo hoy en día (tristemente) y que se pretende legalizar".
Foto: Archivo AmecoPress



martes, 17 de febrero de 2015

EFECTOS DE LA CUSTODIA COMPARTIDA EN LA SALUD DE LOS HIJOS E HIJAS

Efectos de la Custodia Compartida, sin acuerdo
En EEUU, donde desde hace varios años existe la Custodia Compartida impuesta judicialmente, en contra de la voluntad de las madres, se ha comprobado que estas imposiciones constituye otra forma más de Violencia de Género, no sólo contra las madres, sino fundamentalmente contra los propios hijos e hijas.
Se observa que cuando la Custodia Compartida es impuesta judicialmente, ello afecta directamente las pautas de crianza de los hijos e hijas, agudiza el enfrentamiento entre los miembros de la expareja y dificulta su disponibilidad emocional para los y las menores. Los desacuerdos y hostilidades entre la expareja afectan directamente a los acuerdos necesarios para la crianza de los hijos e hijas, lo que tiene como consecuencia constantes conflictos sobre normas en casa y las medidas educativas.
Sus efectos se acentúan cuanto mayor es la hostilidad y la descalificación entre la expareja, además de la triangulación en la que se encuentra el niño o la niña, que sufren las nefastas consecuencias de mensajes contradictorios y educaciones dispares, provocándoles graves traumas y sufrimientos psicológicos a corto y a largo plazo. Las circunstancias conflictivas en el seno de la vida de dos hogares con criterios opuestos y enfrentados, impiden a las y los menores el desarrollo de un sentimiento de confianza o seguridad. Se ha comprobado que los niños y niñas expuestos/as a relaciones conflictivas o violentas entre su padre y su madre, suelen responder ante las dificultades con alto grado de estrés y tienden a ser más agresivos con sus iguales.
La depresión y baja autoestima que se genera en la mujer tras una separación conflictiva y con una custodia compartida obligada, le resta seguridad y asertividad para ejercer las tareas educativas de sus hijos e hijas. La situación de conflicto permanente con su expareja, lleva a que la madre esté en mayor riesgo de presentar síntomas de estrés postraumático y, por ello, tengan una peor calidad en las relaciones con el hijo o la hija.
En el caso del padre separado que obliga a la madre a ejercer la Custodia Compartida, los conflictos con su exparejar, suelen interfieren notablemente en su conducta para llevar a cabo una crianza sensible y cariñosa hacia sus hijos e hijas. Varios estudios señalan que las relaciones padre-hijo/a son más vulnerables a los conflictos de pareja que las relaciones madre-hijo/a y, en general, se observa que los hombres tienden a desarrollar un patrón de relaciones en el que cuando hay conflicto con la esposa o ex-esposa, lo hacen extensivo a los hijos o hijas; mientras que las mujeres tienden a diferenciar más sus roles en la familia y sus malas relaciones como esposa o ex-esposa, influyen menos en su comportamiento como madre.
Datos clínicos y de investigaciones han señalado que existe mayor tendencia a que los padres y madres que viven situaciones conflictivas y agresivas tras su separación de pareja, utilicen más agresiones verbales y físicas hacia los hijos e hijas (especialmente hacia los varones), y muestren menos afectividad y menor aceptación hacia ellos/as.
Consecuencias en la salud de los y las menores, de la Custodia Compartida obligada
Como hemos explicado anteriormente, las relaciones conflictivas entre el padre y la madre pueden tener repercusiones negativas en el desarrollo emocional, social, cognitivo y académico de los niños y niñas. Imponer una Custodia Compartida a exparejas con relaciones conflictivas, agrava estas repercusiones, afectando el desarrollo de los y las menores.
Muchos de estos niños y niñas, sufren en silencio sin ser atendidos, porque las madres o padres sienten que los problemas afectan sólo a la pareja y no les atañen a sus hijos e hijas. Sin embargo, las investigaciones muestran importantes efectos en la salud de los y las menores por las relaciones conflictivas de la pareja o ex pareja. Estos niños y niñas presentan las siguientes problemáticas:
Problemas de socialización:
Aislamiento, inseguridad, agresividad y reducción de competencias sociales.
Síntomas depresivos:
Llanto, tristeza, baja autoestima
Miedos:
Miedos no específicos, presentimiento de que algo malo va a ocurrir, miedo a la muerte, miedo a perder a la madre, miedo a perder al padre.
Alteraciones del sueño:
Pesadillas, terrores nocturnos, no querer dormir solo.
Síntomas regresivos:
Enuresis, ecopresis, retraso en el desarrollo del lenguaje, actuar como si fueran menores de la edad que tienen.
Problemas de integración en la escuela:
Problemas de aprendizaje, dificultades en la concentración y atención, disminución del rendimiento escolar, dificultad para compartir con otros niños/as.
Respuestas emocionales y de comportamiento:
Rabia, cambios repentinos de humor, ansiedad, sensación de desprotección y vivencia del mundo como algo amenazante, sentimientos de culpa (ser el culpable de los conflictos entre sus padres o de lo ocurrido o de no haber hecho algo por evitar la separación). Dificultad en la expresión y el manejo de emociones. Negación de la situación conflictiva o restar importancia a la problemática que viven. Tendencia a normalizar el sufrimiento y la agresión como modos naturales de relación. Aprendizaje de modelos violentos y posibilidad de repetirlos, con la interiorización de roles de género erróneos. La exposición crónica a conflictos parentales puede llevar al adolescente a presentar más relaciones conflictivas y adicciones. El estrés asociado con violencia parental puede llevar a que el o la adolescente asuma comportamientos de riesgo y de evasión y que empiece a comportarse de forma violenta dentro del hogar o huyan delhogar. Las relaciones de los padres pueden tener además gran influencia en el modo en que los y las adolescentes establecen sus primeras relaciones sentimentales. A más altos niveles de conflicto y de agresiones entre los padres, mayor probabilidad de ver en el comportamiento de los demás intenciones hostiles y a responder de manera violenta como defensa.
Síntomas de estrés postraumático:
Insomnio, pesadillas recurrentes, fobias, Ansiedad, Re-experimentación del trauma, trastornos disociativos.
"Parentalización" de los niños y niñas:
Asumir roles parentales y protectores hacia los hermanos y hermanas menores.
Asumir roles parentales de protector con la madre.
En algunos casos, los y las menores pueden llegar hasta intentos de suicidio y la muerte.



miércoles, 25 de julio de 2012

PSOE pide al Gobierno un informe sobre la custodia compartida de hijos en caso de divorcio antes de presentar nueva ley

Sólo un 10% considera que es la mejor opción

MADRID, 21 Jul. (EUROPA PRESS) -



La portavoz del PSOE en materia de Igualdad, Carmen Montón, ha registrado en el Congreso una proposición no de ley, en la que pide al Gobierno la elaboración de un informe sobre la situación de la custodia compartida en España, en aquellos casos en los que los padres deciden divorciarse o separarse, antes de que el Ejecutivo presente en la Cámara Baja una normativa sobre la materia.
Fue el ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, el que a finales de junio se comprometió en el Congreso, a instancias de una iniciativa de UPyD, a presentar una ley nacional, antes de finalizar 2012, sobre custodia compartida, donde se primara por encima de todo el interés del menor.
Así, la parlamentaria socialista recuerda que la custodia compartida está establecida en la legislación española desde 2005 e insiste al Ejecutivo en que no es necesario por ello emprender una nueva legislación, sino aplicar el régimen legal vigente en la materia, a través de una proposición no de ley para su debate en la Comisión de Igualdad del Congreso.

Por ello, en esta iniciativa insta al Ejecutivo a elaborar un informe sobre la aplicación e impacto de la reforma de la Ley de 2005, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio y sus efectos en el régimen legal de guarda y custodia de los hijos, ofreciendo datos desglosados referidos a la aplicación de cada una de las previsiones contempladas, así como la evaluación de su implementación, con la finalidad de fortalecer el ejercicio de la custodia compartida en situaciones de corresponsabilidad y en interés del menor.
Además, quiere que se remita dicho informe a la Comisión de Igualdad del Congreso, antes de la tramitación de la normativa que, de conformidad con la Moción sobre custodia compartida aprobada en el Pleno del Congreso de los Diputados del pasado 21 de junio de 2012 deba presentarse, con el fin de analizar y elaborar las propuestas que corresponda emitir en dicha Comisión, tras la celebración de las oportunas compa recencias de autoridades y organizaciones sociales especializadas en dicho ámbito.

NO SIEMPRE LA CUSTODIA ES PARA LAS MADRES
En este sentido, Montón pone de manifiesto que no son ciertas las afirmaciones que atribuyen a los efectos de la actual normativa, el que la custodia se otorgue a las madres. A su juicio, existe un dato relevante en la realidad de la custodia compartida que se relaciona con el hecho de que el mutuo acuerdo, es decir, cuando son el padre y la madre conjuntamente los que deciden qué es lo mejor para sus hijos, se da únicamente en el 10 por ciento de los casos, cuando se acuerda la custodia compartida.

No obstante, si no hay mutuo acuerdo, indica la socialista que la legislación en vigor permite que si uno de los progenitores lo pide, la guarda y custodia pueda serle otorgada siempre que exista informe favorable del fiscal al respecto, previa consulta con profesionales especializados y consultando al menor si procede, siendo finalmente el juez el que decide, bajo la garantía de asegurar, en todo caso, el interés superior del menor.

Igualmente, señala que otra de las cuestiones que se convinieron en dicho debate es el que se relaciona con el falso debate de la igualdad, porque ni los menores deben ser utilizados como un instrumento para la igualdad, ni el hecho de imponer la custodia compartida puede enfocarse como un elemento de conciliación.

De hecho, apunta que la realidad contrastada por los datos del Ministerio de Igualdad pone en evidencia que, en España, son todavía casi en exclusiva las madres (entre el 90 por ciento y el 97 por ciento de los casos) quienes solicitan la ocupación a tiempo parcial para el cuidado de los hijos, la excedencia laboral por el mismo motivo, o el permiso de maternidad en su totalidad.