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miércoles, 9 de octubre de 2013

Detenido por dejar en casa solos a sus cuatro hijos para jugar un partido

Uno de los menores, que tienen entre 9 y 2 años, tuvo que ser hospitalizado por una crisis respiratoria

30.09.2013 | 18:32 www.informacion.es

El progenitor, que reside en Torrellano y está separado de su mujer, corre el riesgo de perder la custodia compartida de los niños
Torrellano despertó ayer con un suceso que conmocionó a los vecinos de la pedanía ilicitana. Un hombre dejó a sus cuatro hijos menores en casa, encerrados con llave, para ir a jugar un partido de fútbol. Uno de ellos sufrió una crisis respiratoria y tuvo que ser ingresado en un centro hospitalario.
Eran cerca de las nueve y media de la mañana cuando el edificio ubicado en el número 36 de la avenida de Illice quedaba rodeado por coches patrulla de la Policía Local, de Bomberos, de la Policía Nacional y de ambulancias.
Cuatro niños de 2 a 9 años habían quedado abandonados en una vivienda y uno de los pequeños, de 4 años, estaba sufriendo una crisis asmática.
Según confirmaron a este diario fuentes policiales, minutos antes se había recibido una llamada en la comisaría alertando de este hecho.
Al parecer, según fuentes oficiales y el relato de uno de los vecinos que presenció los hechos, el padre de los menores, que se encuentra separado de la madre, se marchó por la mañana a jugar un partido de fútbol y dejó a los niños en el hogar. El mayor de los cuatro hermanos se despertó y llamó a la madre, que reside a pocos kilómetros del lugar, en Los Arenales, con el móvil del padre.
Tal y como relataba el vecino, fue la propia madre la que avisó a la Policía Local y quien se presentó en la vivienda a los pocos minutos. Al no poder abrir el piso, los bomberos comenzaron a preparar el rescate con las cestas de sus vehículos y fue en ese momento cuando apareció el padre que regresaba de jugar su partido. Eran cerca de las diez de la mañana.
Una vez que el progenitor abrió la puerta, el niño que estaba sufriendo una crisis de asma fue trasladado de inmediato al Hospital IMED donde ayer permaneció ingresado.
Se da la circunstancia de que este mismo menor había sido dado de alta hospitalaria hacía apenas unos días. Concretamente, tal y como explicaban fuentes sanitarias, este mismo niño había sido trasladado el pasado miércoles del IMED al Hospital General de Alicante por problemas respiratorios.

Custodia de los menores
Después de unos momentos de lógica tensión y confusión, fue la Policía Nacional quien se hizo cargo del caso y se llevó al progenitor detenido para hacer los trámites oportunos, interrogarlo y esclarecer los hechos.
Por su parte, los otros tres niños se marcharon con su madre.
Según fuentes oficiales, el padre podría perder ahora la custodia de los menores, ya que es muy probable que la madre de los niños solicite al juez la revisión del régimen de visitas y custodia.

viernes, 9 de marzo de 2012

OTRO CASO REAL DE CUSTODIA COMPARTIDA QUE VULNERA GRAVEMENTE EL INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR

El padre, de 42 años, empleado de banca, TIENE UNA CONDENA DE MALOS TRATOS HACIA LA MADRE CON ARMA BLANCA DE POR MEDIO. A mediados de 2010, se enamora de una chica mucho más joven que él a través de una red social. Por ese motivo, abandona el hogar familiar, dejando a las niñas (de 2 y 5 años en ese momento) y a la madre en la casa.
La madre en ese momento está en paro pero aun así, el padre cambia inmediatamente la domiciliación de la nómina a una cuenta privativa, dejando a la madre y las niñas en la más absoluta precariedad. Salen adelante con la ayuda de familiares y amigos, que les prestan dinero para seguir pagando la hipoteca, gastos de comida, luz, agua…..en definitiva, los gastos básicos de subsistencia. El padre, durante todo ese tiempo, se desentiende totalmente de la manutención de sus hijas, y se dedica a montar una nueva casa con su nueva pareja y el hijo de ésta.
Pese a su total falta de apoyo, la madre consiente en que el padre se lleve a las niñas en fines de semana alternos, sin que haya ninguna resolución judicial al respecto.
El padre, en agradecimiento, cuelga una foto de la madre en una red social, acompañada de insultos y comentarios vejatorios. La madre denuncia este hecho y es condenado, de modo que ya van dos condenas por conducta violenta y vejatoria hacia la madre.
Por supuesto, en la demanda de divorcio contencioso, el padre pide la custodia total de las niñas. Los antecedentes dan igual. La jueza, al ver que es un caso bastante turbio, en lugar de entrar en el fondo del asunto, remite a los progenitores al equipo psicosocial sin realizar ningún tipo de indagación.
En la prueba psicosocial, se ponen en evidencia las dos condenas del padre, una de ellas por malos tratos (no lo olvidemos), así como que la madre se muestra contraria a la custodia compartida ya que los antecedentes son completamente adversos y no llevarían sino a desaconsejar esa medida. El psicólogo, adivinad: recomienda la custodia compartida. La madre, al enterarse de semejante despropósito, va a hablar con el psicólogo para mostrarle su desacuerdo y como explicación, éste le dice que el padre ha aportado firmas, recabadas a través de una de estas asociaciones de papas separados que tanto respaldan y encubren a los maltratadores (vamos, un razonamiento de psicología infantil de mucho peso…..). Increíble.
Ante esto, el juez dicta sentencia reflejando fielmente las recomendaciones del psicólogo postmachista de turno, que recomienda la custodia compartida en base a unas firmas y pasándose los antecedentes tan graves por el arco del triunfo (con perdón de la expresión).
Pero hay más que añadir. Según el artículo 92 del Código civil, el juez tiene que recabar informe del Ministerio Fiscal: pues en este caso, no existe. Además, alguno de los progenitores debió haber solicitado la custodia compartida: ninguno la solicitó (ambos pidieron la custodia total). Se deberá tener en cuenta como criterio el que haya un consenso posible entre los progenitores: no se tuvo en cuenta. No se deberá conceder nunca la custodia compartida si uno de los progenitores está incurso en un proceso por malos tratos: en este caso está condenado, pero no se tiene en cuenta para nada.
Sentencia judicial por semanas: una semana las niñas en la casa familiar, que se condece a la madre, y otra semana en casa de los abuelos paternos. No hay pensión de alimentos porque cada uno corre con el 50% de gastos y gastos extraordinarios a medias.
Resultado: la custodia compartida está siendo una odisea. Las niñas completamente incomunicadas de la madre mientras están con el padre. El padre no paga el 50% de las clases extraescolares, por lo tanto las niñas van a clases extraescolares una semana sí y otra no, con el consiguiente retraso en el aprendizaje. Las niñas no tienen hábito de estudio alguno, ya que las disciplinas horarias en cada casa son direrentes…en definitiva, las niñas viven inmersas en el desacuerdo y las contradicciones.
Estas niñas fracasarán en los estudios y arrastrarán problemas psicológicos de por vida.
Otra sentencia más que vulnera claramente el bienestar psicosocial de los menores. ¿Y quién va a responder del daño causado a estas niñas por la falta de profesionalidad de la juez y por la falta de ética profesional del psicólogo? Nadie.

miércoles, 7 de marzo de 2012

CASO REAL CUSTODIA COMPARTIDA IMPUESTA

Os cuento un caso. Uno de tantos. Tristemente real.

Separación. Demanda de divorcio contencioso. Conflicto.

El juez, haciendo gala de su talante “progresista” e “igualitario”, dicta custodia compartida por semanas en medidas provisionales.

Los niños empiezan su peregrinaje de una casa a la otra y su día a día se convierte en un infierno de cambios constantes de entorno, incomunicación, insultos, denuncias y contradicciones. El niño más pequeño, de tan sólo 2 años, deja de hablar, sufriendo una involución en el desarrollo del lenguaje. El mayor, fracaso escolar y con serios problemas de déficit de atención.

Como la justicia es lenta, pasan más de dos años hasta que llega el juicio.

Por fin llegan las pruebas psicosociales y como resultado, los psicólogos llegan a la conclusión de que la custodia compartida con cambios semanales HA CAUSADO UN DAÑO SOBRE EL BIENESTAR PSICOSOCIAL DE LOS MENORES. Lo reconocen por escrito, pero ya da igual: el mal está hecho y nadie va a asumir la responsabilidad por el daño causado.

Pero el despropósito no queda ahí. En vista del resultado tan nefasto para los menores, que al menos se han molestado en constatar (otros ni eso), recomiendan “probar” la custodia compartida por meses, a ver si así sufren menos. Otro nuevo experimento, poniendo en riesgo de nuevo y sin pudor el bienestar emocional de los menores, ya de por sí muy dañado.

Y nos preguntamos: ¿desde cuándo los niños se han convertido en ratas de laboratorio sin previo aviso? ¿Desde cuándo el bienestar psicológico de los menores se puede poner en riesgo con esa impunidad tan brutal? ¿Desde cuándo el bienestar de los menores es el último grado de la escala? ¿Desde cuándo se ha llegado a la conclusión de que los niños son “trituradores de basura emocional” que absorben los cambios constantes y los conflictos sin resentirse?

Se avecinan malos tiempos para los niños y niñas que sufran esta medida; futuros adultos que arrastrarán problemas psicológicos originados en la infancia de por vida.