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sábado, 6 de octubre de 2012
jueves, 20 de septiembre de 2012
DÓNDE HA QUEDADO LA IMPARCIALIDAD DE LA JUSTICIA
Hoy por la mañana he visto un debate en la televisión pública. Dos personajes a favor de la custodia compartida sin acuerdo y una psicóloga que, en vano, trató de explicar las repercusiones en los niños de los cambios constantes de entorno y de los conflictos pero a quien no dejaron casi hablar. Ya me estoy acostumbrando a este tipo de debates en l
os que un platillo de la balanza toca el suelo.
Pues bien, analicemos los personajes del debate favorables a la custodia compartida “sí o sí y sean cuales sean las circunstancias”. Una de estas personas era una “palmera” (lo siento, pero me encanta esta palabra porque me parece de lo más gráfica); es decir, defendía de forma bastante virulenta los derechos de las asociaciones de papas, por supuesto centrándose en gran medida en el tema económico, que sabemos que tanto les preocupa. Todos maravillosos y en una situación de flagrante desigualdad, pero vamos, no esperaba un discurso distinto de esta señora ya que lo repiten hasta la saciedad.
De las repercusiones negativas en el menor que tan tristemente conocemos, no se habló ni pizca.
Pero lo que me puso los pelos de punta: un miembro de la judicatura diciendo que la custodia compartida es viable desde los 2 ó 3 meses de vida del bebé porque, más o menos con estas palabras, para eso están los sacaleches y la leche materna se puede congelar. Así que, la madre que se dedique a sacarse la leche y a preparar tarros congelados para meterlos en el macuto del bebé y ale, ¡rotando, que es gerundio!
Al margen de la postura que se pueda tener en relación con la lactancia materna, cualquier psicólogo infantil con un mínimo de pudor y de ética profesional le explicaría a este señor unas cuantas cosillas sobre la formación de la psique de un bebé, tales como la teoría del apego, la angustia por separación, de la formación de vínculos, de la importancia que tiene para el bebé mantener el contacto con la figura de seguridad primaria y de lo primordial de un entorno estable si no queremos que ese bebé arrastre problemas psicológicos graves de por vida.
A lo que voy y por lo que he contado todo esto: este señor, miembro de la judicatura, sale tranquilamente en la tele diciendo semejante barbaridad y no pasa nada, es decir, manifiesta una postura claramente parcial y tendenciosa sobre un tema de vital importancia y puede seguir ejerciendo como si nada. Cuando está claro que su ideología, que se encarga de difundir abiertamente en los medios de comunicación, no la deja aparcada en la puerta del juzgado a la hora de cumplir con su labor. Las madres y menores que caigan en su juzgado, van a salir sí o sí con una custodia compartida debajo del brazo; y dará igual la edad del menor o que se haya presentado una pila de pruebas para demostrar su inviabilidad en la práctica. Las madres con bebés, que se divorcien por la vía contenciosa y que caigan en ese juzgado, que se vayan comprando una bomba succionadora y esas bolsicas tan prácticas que venden para congelar la leche.
Pero jueces y juezas que muestran posturas radicales sin que les tiemble un músculo ni tenga la más mínima repercusión en sus carreras, tenemos unos cuántos y cuántas, dispersados por diversos seminarios, eventos y demás saraos postmachistas y codeándose con maltratadores como si tal cosa. Y al día siguiente, al juzgado a cumplir con un trabajo cuyas consecuencias van a ser graves y desastrosas, principalmente para los menores. Y ahí está lo más grave.
Cuando yo estudiaba derecho, se nos repetía mucho aquello de la imparcialidad de la justicia, aunque hace ya tiempo que he comprendido que no puede ser más subjetiva porque al final los jueces no dejan de ser personas con opinión e ideología, dentro y fuera del juzgado.
La cuestión es: ¿deberían poder seguir ejerciendo miembros de la judicatura que se dedican a difundir sus postulados radicales en actos varios, manifestando de forma abierta un posicionamiento tan parcial? ¿o que muestran en público un desconocimiento tan tremendo sobre las necesidades psicológicas de un menor?
Porque esta mañana, según estaba escuchando al señor juez explicando que se puede congelar la leche materna, entre otras muchas barbaridades, me temblaban las piernas de pensar en los niños y niñas que vayan a caer en su juzgado.
Fdo. Lucía Abad
Asociación Custodia en Positivo
Pues bien, analicemos los personajes del debate favorables a la custodia compartida “sí o sí y sean cuales sean las circunstancias”. Una de estas personas era una “palmera” (lo siento, pero me encanta esta palabra porque me parece de lo más gráfica); es decir, defendía de forma bastante virulenta los derechos de las asociaciones de papas, por supuesto centrándose en gran medida en el tema económico, que sabemos que tanto les preocupa. Todos maravillosos y en una situación de flagrante desigualdad, pero vamos, no esperaba un discurso distinto de esta señora ya que lo repiten hasta la saciedad.
De las repercusiones negativas en el menor que tan tristemente conocemos, no se habló ni pizca.
Pero lo que me puso los pelos de punta: un miembro de la judicatura diciendo que la custodia compartida es viable desde los 2 ó 3 meses de vida del bebé porque, más o menos con estas palabras, para eso están los sacaleches y la leche materna se puede congelar. Así que, la madre que se dedique a sacarse la leche y a preparar tarros congelados para meterlos en el macuto del bebé y ale, ¡rotando, que es gerundio!
Al margen de la postura que se pueda tener en relación con la lactancia materna, cualquier psicólogo infantil con un mínimo de pudor y de ética profesional le explicaría a este señor unas cuantas cosillas sobre la formación de la psique de un bebé, tales como la teoría del apego, la angustia por separación, de la formación de vínculos, de la importancia que tiene para el bebé mantener el contacto con la figura de seguridad primaria y de lo primordial de un entorno estable si no queremos que ese bebé arrastre problemas psicológicos graves de por vida.
A lo que voy y por lo que he contado todo esto: este señor, miembro de la judicatura, sale tranquilamente en la tele diciendo semejante barbaridad y no pasa nada, es decir, manifiesta una postura claramente parcial y tendenciosa sobre un tema de vital importancia y puede seguir ejerciendo como si nada. Cuando está claro que su ideología, que se encarga de difundir abiertamente en los medios de comunicación, no la deja aparcada en la puerta del juzgado a la hora de cumplir con su labor. Las madres y menores que caigan en su juzgado, van a salir sí o sí con una custodia compartida debajo del brazo; y dará igual la edad del menor o que se haya presentado una pila de pruebas para demostrar su inviabilidad en la práctica. Las madres con bebés, que se divorcien por la vía contenciosa y que caigan en ese juzgado, que se vayan comprando una bomba succionadora y esas bolsicas tan prácticas que venden para congelar la leche.
Pero jueces y juezas que muestran posturas radicales sin que les tiemble un músculo ni tenga la más mínima repercusión en sus carreras, tenemos unos cuántos y cuántas, dispersados por diversos seminarios, eventos y demás saraos postmachistas y codeándose con maltratadores como si tal cosa. Y al día siguiente, al juzgado a cumplir con un trabajo cuyas consecuencias van a ser graves y desastrosas, principalmente para los menores. Y ahí está lo más grave.
Cuando yo estudiaba derecho, se nos repetía mucho aquello de la imparcialidad de la justicia, aunque hace ya tiempo que he comprendido que no puede ser más subjetiva porque al final los jueces no dejan de ser personas con opinión e ideología, dentro y fuera del juzgado.
La cuestión es: ¿deberían poder seguir ejerciendo miembros de la judicatura que se dedican a difundir sus postulados radicales en actos varios, manifestando de forma abierta un posicionamiento tan parcial? ¿o que muestran en público un desconocimiento tan tremendo sobre las necesidades psicológicas de un menor?
Porque esta mañana, según estaba escuchando al señor juez explicando que se puede congelar la leche materna, entre otras muchas barbaridades, me temblaban las piernas de pensar en los niños y niñas que vayan a caer en su juzgado.
Fdo. Lucía Abad
Asociación Custodia en Positivo
Etiquetas:
asociación custodia en positivo,
estabilidad,
machismo,
maltrato,
no custodia compartida impuesta,
parcialidad,
prevaricación
martes, 7 de junio de 2011
¡NO A LA IMPOSICIÓN DE LA CUSTODIA COMPARTIDA!
Cada día surgen más y más casos de niños a los que les DESTROZAN LA VIDA debido a esta medida: su rendimiento escolar baja estrepitosamente; tristes, deprimidos y HARTOS porque no quieren vivir entre dos casas.¿CUÁNDO SE VA A MIRAR POR ELLOS POR ENCIMA DE TODO? En una abrumadora mayoría de casos de custodia compartida impuesta: ¡¡¡LOS NIÑOS ESTÁN MAL!!! ¿HASTA CUÁNDO SE VA A IGNORAR ESO?
viernes, 20 de agosto de 2010
Custodia compartida impuesta: ¿por qué consideramos que es perjudicial para nuestros hijos?
"Los padres que se esfuerzan por mantener una relación cordial y por no mezclar a los hijos en sus disputas, consiguen que su evolución sea más positiva. Los padres que mantienen una relación en la que comparten aspectos como los problemas de crianza que puedan surgir con los hijos y las pautas educativas que se desean establecer, proporcionan una mayor coherencia y estabilidad en las normas y valores que inculcan a sus hijos. Además, cada uno supone un apoyo para el otro y transmiten al niño la sensación de que puede confiar en ambos por igual"
(www. menudospeques.net)
"Habría que evitar lo máximo posible que cambie la rutina diaria de la vida del niño. Habrá cambios inevitables, pero los padres tienen en su mano el intentar que sus hijos puedan continuar con la mayoría de las actividades y costumbres como cuando todos vivían juntos, ya que la falta de consistencia en hábitos y rutinas (horarios, normas, hábitos de alimentación y sueño, etc.) acrecentaría los problemas afectando a la salud emocional y al desarrollo infantil"
(www.psicologoescolar.com)
"El Divorcio Según las Etapas del Desarrollo de los Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Común a todas las etapas hasta los 12 años:
· Mantenga sus juguetes y objetos favoritos a la mano.
· Mantenga las rutinas lo más posible.
· Necesitan estabilidad y predictibilidad. "
(www.nuestrosninos.com)
"Ideas para Padres Divorciados
Eduvigis Cruz-Arrieta, PhD
Los ex-esposos deben trabajar en cómo desarrollar una mejor comunicación con respecto a todo lo que concierne a los hijos, independientemente de los problemas entre ellos..."
(www.nuestrosninos.com)
Después de mucho leer acerca de cuáles son las pautas que los padres deben seguir de cara a los hijos cuando se produce un divorcio, me ha quedado bastante claro qué se debe hacer y lo que no (aquí os he puesto unos ejemplos). Parece que no hay duda al respecto.
Pues bien: actualmente, la legislación brinda a los padres la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes de llegar a la vía contenciosa. Pero, ¿qué ocurre cuando los ex-cónyugues son incapaces de alcanzar ese acuerdo? En un porcentaje muy alto de estos casos que llegan a un divorcio contencioso, los padres están en pleno "lo que se debe evitar". Y estando en esa tesitura, de repente, se impone la custodia compartida sin que la hayan acordado, es decir, cae la bomba.
Cuando tengo conversaciones sobre este tema con personas que están felizmente casadas o que no han pasado por un divorcio conflictivo, me dicen que "habrá que presuponer que esos padres harán lo posible por limar asperezas". Desde luego, eso es mucho presuponer, porque en muchos casos en que los padres no han sido capaces de alcanzar un acuerdo, la relación entre ambos está tan deteriorada que, sencillamente, eso no es posible.
Con una custodia compartida, se multiplican enormente las posibilidades de fricción, de modo que los hijos vivirán en mayor medida las siguientes situaciones: discusiones, ira, manipulaciones, faltas de respeto, hostilidad, denuncias, etc etc.
Y sobretodo, sufrirán la incapacidad de los padres para mantener una comunicación efectiva y normalizada sobre la crianza y las pautas de su educación. ¿Qué estabilidad se va a dar a esos hijos si, donde uno les dice "so", el otro les dice "arre"?
Algún ejemplo:
- Período que pasa con la madre: ésta obliga al niño a comer verduras porque "hay que comer de todo".
- Período que pasa con el padre: el niño sólo come lo que le gusta porque "las verduras no son tan necesarias y da igual"
- Período que pasa con el padre: el niño se va a la cama pronto porque al día siguiente tiene que madrugar para ir al colegio.
- Período que pasa con la madre: el niño se puede quedar hasta tarde viendo la tele porque total, "ya recuperará sueño el fin de semana".
- Período que pasa con la madre: el niño hace los deberes nada más merendar y después juega, por aquello de que "primero la obligación y luego la devoción".
- Período que pasa con el padre: el niño puede jugar nada más salir del colegio porque "vendrá cansado", y ya hará los deberes antes de acostarse.....
Y sin mucho pensar, se me ocurren muchísimos ejemplos más. Si se impone una custodia compartida cuando hay un claro desacuerdo al respecto de los padres, ¿cómo se va a garantizar la estabilidad emocional de los hijos si tienen que vivir contradicciones constantes?
Parece bastante claro que, para garantizar el bienestar y la estabilidad de los hijos en una custodia compartida, tiene que haber mucha comunicación y coordinación entre los padres. Y por supuesto, que se hayan puesto en común unas pautas básicas para su educación. Pero, ¿y cuando esto no se puede garantizar porque la custodia compartida no ha sido acordada entre ambos? Es más, ¿que ocurre cuando, dado el conflicto existente entre los padres, con toda probabilidad no va a ser así?
(www. menudospeques.net)
"Habría que evitar lo máximo posible que cambie la rutina diaria de la vida del niño. Habrá cambios inevitables, pero los padres tienen en su mano el intentar que sus hijos puedan continuar con la mayoría de las actividades y costumbres como cuando todos vivían juntos, ya que la falta de consistencia en hábitos y rutinas (horarios, normas, hábitos de alimentación y sueño, etc.) acrecentaría los problemas afectando a la salud emocional y al desarrollo infantil"
(www.psicologoescolar.com)
"El Divorcio Según las Etapas del Desarrollo de los Niños
Marisol Muñoz-Kiehne, PhD
Común a todas las etapas hasta los 12 años:
· Mantenga sus juguetes y objetos favoritos a la mano.
· Mantenga las rutinas lo más posible.
· Necesitan estabilidad y predictibilidad. "
(www.nuestrosninos.com)
"Ideas para Padres Divorciados
Eduvigis Cruz-Arrieta, PhD
Los ex-esposos deben trabajar en cómo desarrollar una mejor comunicación con respecto a todo lo que concierne a los hijos, independientemente de los problemas entre ellos..."
(www.nuestrosninos.com)
Después de mucho leer acerca de cuáles son las pautas que los padres deben seguir de cara a los hijos cuando se produce un divorcio, me ha quedado bastante claro qué se debe hacer y lo que no (aquí os he puesto unos ejemplos). Parece que no hay duda al respecto.
Pues bien: actualmente, la legislación brinda a los padres la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes de llegar a la vía contenciosa. Pero, ¿qué ocurre cuando los ex-cónyugues son incapaces de alcanzar ese acuerdo? En un porcentaje muy alto de estos casos que llegan a un divorcio contencioso, los padres están en pleno "lo que se debe evitar". Y estando en esa tesitura, de repente, se impone la custodia compartida sin que la hayan acordado, es decir, cae la bomba.
Cuando tengo conversaciones sobre este tema con personas que están felizmente casadas o que no han pasado por un divorcio conflictivo, me dicen que "habrá que presuponer que esos padres harán lo posible por limar asperezas". Desde luego, eso es mucho presuponer, porque en muchos casos en que los padres no han sido capaces de alcanzar un acuerdo, la relación entre ambos está tan deteriorada que, sencillamente, eso no es posible.
Con una custodia compartida, se multiplican enormente las posibilidades de fricción, de modo que los hijos vivirán en mayor medida las siguientes situaciones: discusiones, ira, manipulaciones, faltas de respeto, hostilidad, denuncias, etc etc.
Y sobretodo, sufrirán la incapacidad de los padres para mantener una comunicación efectiva y normalizada sobre la crianza y las pautas de su educación. ¿Qué estabilidad se va a dar a esos hijos si, donde uno les dice "so", el otro les dice "arre"?
Algún ejemplo:
- Período que pasa con la madre: ésta obliga al niño a comer verduras porque "hay que comer de todo".
- Período que pasa con el padre: el niño sólo come lo que le gusta porque "las verduras no son tan necesarias y da igual"
- Período que pasa con el padre: el niño se va a la cama pronto porque al día siguiente tiene que madrugar para ir al colegio.
- Período que pasa con la madre: el niño se puede quedar hasta tarde viendo la tele porque total, "ya recuperará sueño el fin de semana".
- Período que pasa con la madre: el niño hace los deberes nada más merendar y después juega, por aquello de que "primero la obligación y luego la devoción".
- Período que pasa con el padre: el niño puede jugar nada más salir del colegio porque "vendrá cansado", y ya hará los deberes antes de acostarse.....
Y sin mucho pensar, se me ocurren muchísimos ejemplos más. Si se impone una custodia compartida cuando hay un claro desacuerdo al respecto de los padres, ¿cómo se va a garantizar la estabilidad emocional de los hijos si tienen que vivir contradicciones constantes?
Parece bastante claro que, para garantizar el bienestar y la estabilidad de los hijos en una custodia compartida, tiene que haber mucha comunicación y coordinación entre los padres. Y por supuesto, que se hayan puesto en común unas pautas básicas para su educación. Pero, ¿y cuando esto no se puede garantizar porque la custodia compartida no ha sido acordada entre ambos? Es más, ¿que ocurre cuando, dado el conflicto existente entre los padres, con toda probabilidad no va a ser así?
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