DESDE LA ASOCIACIÓN CUSTODIA EN POSITIVO, LE DESEAMOS TODA LA SUERTE Y TODA LA FUERZA PARA SEGUIR LUCHANDO.
sábado, 29 de septiembre de 2012
CARTA DESESPERADA DE UNA MADRE
DESDE LA ASOCIACIÓN CUSTODIA EN POSITIVO, LE DESEAMOS TODA LA SUERTE Y TODA LA FUERZA PARA SEGUIR LUCHANDO.
jueves, 27 de septiembre de 2012
Una abogada aparece muerta en el maletero de su coche calcinado asesinada por un cliente
Rosa estaba divorciada y tenía dos hijos. Su despacho se encontraba en la calle Gorrión de la capital, en el conocido Barrio de los Pajaritos, muy cerca de los juzgados de la Caleta, donde ayer no se hablaba de otra cosa. Funcionarios, abogados, jueces, fiscales y procuradores se paraban por los pasillos para comunicarse la terrible noticia del macabro suceso.
El levantamiento de los restos de Rosa se llevó a cabo la misma noche en que fue hallada, sobre las 23:00 horas, ante el forense que se hallaba de guardia y miembros del Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Granada, que se ha hecho cargo de la investigación.
Durante toda la mañana de ayer Guardia Civil y Policía Nacional estuvieron tratando de localizar al único sospechoso del crimen: Miguel F.O., de 37 años, un policía local de Granada que había sido cliente de la víctima. El agente, que se encontraba en excedencia voluntaria, fue encontrado sobre las tres de la tarde la carretera de Purullena. Se hallaba en el interior del vehículo, semiinconsciente, con síntomas de haber ingerido alguna sustancia tóxica, quizás con la intención de suicidarse. Por ello fue trasladado al Hospital de Guadix, donde quedó custodiado por los agentes hasta las 18:30 horas, cuando fue trasladado en la ambulancia de pacientes críticos a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Virgen de las Nieves de la capital, donde al cierre de esta edición se encontraba en estado reservado y pendiente de evolución.
Según las fuentes de la investigación consultadas por este diario, el supuesto asesino tiene un amplio historial judicial, por lo que también es bastante conocido en los juzgados de la Caleta. No sólo porque los visitaba con frecuencia -desde 2004 figura en numerosas causas, en unas como denunciante y en otras como denunciado-, sino porque en más de una ocasión se situó a las puertas de la Caleta para repartir folletos a favor de la custodia compartida.
Un compañero de profesión y amigo personal de Rosa confirmó que ésta había sido abogada de Miguel en su último proceso de divorcio (se había separado en dos ocasiones). Dicho procedimiento se tramitó en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de la capital, después de que Miguel fuese denunciado el año pasado por un episodio de presuntos malos tratos contra la que era ya su segunda pareja.
El referido letrado, que definió a la víctima como una "bellísima persona y muy buena profesional", desveló que últimamente Rosa "estaba preocupada" y "se sentía amenazada", pues su coche había sido rayado y golpeado dentro de su garaje, y tenía sospechas de que Miguel podía ser el autor .
El lugar donde apareció el vehículo calcinado de Rosa con su cadáver dentro no se halla muy lejos de la calle Cádiar, donde se encuentra la urbanización en la que ésta residía, junto a otros muchos letrados, pues se trata de un edificio que promovió el propio Colegio de Abogados de Granada a través de su sociedad de servicios.
Algunos de los vecinos de la víctima explicaron a este periódico que la noche de los hechos los investigadores policiales estuvieron preguntando dentro del recinto detalles de la vida de Rosa. También indicaron que a raíz de lo ocurrido en el garaje comunitario se instalaron dos cámaras: una en la cochera y otra en la puerta del domicilio de la letrada.
Entre las distintas causas judiciales que existen relacionadas con el presunto asesino de la abogada figura una en el Juzgado de Instrucción número 2 de la capital especialmente llamativa: una denuncia de Miguel contra Rosa relacionada con su faceta de abogada y su descontento con la forma en que había llevado su procedimiento de Familia. En el marco de esas diligencias previas, el sospechoso había formulado también una queja contra Rosa, por supuesta "mala praxis" ante el Colegio de Abogados de Granada.
La institución confirmó ayer que en su día abrió un expediente a la letrada por motivos deontológicos, el cual acabó siendo archivado "porque carecía de razón". Ese archivo fue recurrido por Miguel ante el Consejo Andaluz de la Abogacía, que no hizo sino confirmarlo. Todo apunta, por tanto, a que el móvil del crimen está directamente relacionado con el ejercicio profesional de la víctima, una circunstancia que ha alarmado especialmente al gremio.
Otro de los hechos por los que está encausado Miguel F.O. ocurrió en la Costa granadina el pasado mes de junio, cuando, presuntamente, causó daños al coche de su ex mujer, provocando un fuego que afectó también a otros vehículos y a la vivienda de sus ex suegros. Este episodio está siendo investigado por un juzgado de Motril.
Por su parte, fuentes de la Policía Local de Granada confirmaron que el agente estaba "en excedencia voluntaria desde agosto de 2011", así como que se le había retirirado el arma reglamentaria a raíz de acogerse a esa situación.
Sobre las últimas horas de vida de Rosa Cobo, este diario ha posido saber que a las 19.16 horas mantuvo una larga conversación -la llamada duró cerca de una hora- con una compañera de profesión sobre uno de los pleitos de Familia que llevaba. Rosa llamó a esta compañera desde su despacho y le dijo que esa tarde estaba muy ocupada, como de costumbre, y que incluso hacía tenido que aplazar un "tema urgente". Lo que a partir de ese momento ocurrió es el puzzle que tratan de completar los investigadores policiales. Por lo pronto, se encontraron restos de sangre en la cochera de la víctima. Al parecer, las heridas que presentaba el cadáver pudieron ser realizadas con un hacha.
El caso, que no se encuentra bajo secreto de sumario, lo está tramitando el Juzgado de Instrucción número 3 de la capital. Al cierre de esta edición se desconocía si había empeorado el estado de salud del sospechoso, al que se le podrá detener formalmente cuando se recupere.
viernes, 21 de septiembre de 2012
La madre de una niña asesinada por el padre denuncia a España ante la ONU
En un acto en el Colegio de Abogados madrileño, la mujer, que también fue víctima de violencia machista a manos de su marido, que se suicidó tras el crimen de Andrea, la hija de ambos, ha recordado hoy que España tenía como Estado "el deber de proteger a la menor y no al maltratador, contra el que puso 40 denuncias que no fueron tenidas en cuenta".
"Para mí es terrorismo de género" porque la Justicia "pone por encima de los derechos de los menores los de los maltratadores", según Ángela, que ha decidido por ello llevar "la cadena de vulneraciones de derechos fundamentales" que ha sufrido ante el Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
"Quiero que un caso como el mío no vuelva a suceder", ha pedido entre lágrimas Ángela González, que ha asegurado que los maltratos y agresiones que sufrió por parte de su pareja -manipulador y celoso compulsivo, según ella- comenzaron desde que se quedó embarazada de una niña y no de un varón.
El crimen tuvo lugar la tarde del 24 de abril de 2003, el mismo día en que se celebró una vista oral para definir a quién correspondía el disfrute de la vivienda familiar y el hombre amenazó a su mujer con una acción como la que llevó finalmente a cabo antes de quitarse la vida.
Su abogada, Ana María Ruiz Tagle, ha relatado que la pequeña murió a manos de su progenitor de dos disparos en la cabeza durante una visita abierta dictada por un juez que "no tuvo en cuenta" que se podía producir ese fatal resultado.
La letrada ha dicho que fue una "muerte anunciada y cruel" y que todos los escritos que han presentado ante el Ministerio de Justicia, la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y el Constitucional han tenido como respuesta que se trató de "errores" o que se produjo un "conjunto de decisiones (...) que resolvieron lo que estimaron lo más conveniente para canalizar una buena relación entre una niña y su padre".
Ángela forma parte de la organización de derechos humanos Wome's Link Worlwide, que lucha en todo el mundo para que la justicia "sea una realidad" para los casos de violencia machista, según Viviana Waisman, su directora ejecutiva.
Waisman ha resaltado que Ángela no ha encontrado justicia en el ámbito nacional y que se trata de la primera vez que una española presenta un caso en materia de género en Naciones Unidas y ello puede conllevar que se hagan recomendaciones a España.
Además, Viviana Waisman ha definido este caso de "emblemático" y ha subrayado los tres objetivos que busca la demanda: una condena a España por su impunidad, que se declare que las autoridades españolas son responsables de esa muerte y una mejora en la protección de las mujeres y sus hijos respecto a sus parejas o exparejas.
Por su parte, la responsable de incidencia política y campañas de Save The Children, Yolanda Román, ha reclamado "protección" para todos los niños y niñas -unos 800.000- que viven en los hogares que existe violencia de género.
Problemas de socialización, depresión, miedo, ansiedad, alteraciones de crecimiento o fracaso escolar son síntomas de estos menores, a pesar de que no hayan sufrido agresiones físicas, ha explicado Román.
" MARINA " OTRO CASO REAL DE CUSTODIA COMPARTIDA IMPUESTA Fdo Asociación Custodia en Positivo
Marina es una niña de 11 años; sus padres se divorciaron hace 4 años, el padre se jugó una gran cantidad de dinero por lo que la madre tuvo que rehipotecar " su " vivienda para poder afrontar esa deuda, y aquello fué lo que al final les llevó a su separación.
El padre no fué nunca al cole a por Marina, ni en casa hacía nada, nunca la acostó, nunca la llevó al parque..........
El padre de Marina pagaba por su pensión de alimentos la cantidad de 200 euros que un buen día dejó de pasar.
El padre de Marina puso una demanda de modificación de medidas pidiendo la custodia compartida de Marina.
La madre de Marina trabaja cobrando 800 euros de sueldo, y por supuesto como no le llega para poder mantener todos los gastos ( incluida la nueva deuda del padre de Marina ) va haciendo extras de freganchina en restaurantes los fines de semana que Marina pasa con su padre.
De nuevo la juez obviando todos los antecedentes otorga al padre de Marina la custodia compartida y Marina pasa a estar una semana en casa del padre y otra en casa de la madre.
Han pasado 5 meses, y Marina ha perdido el curso, está desequilibrada, nerviosa, con once años ha retrocedido mentalmente a cuando tenía 5 años, tiene cambios de humor, en el colegio se rebela.
Marina está sola cuando está en casa de su padre y éste está trabajando, ella le ha comentado a su madre que esto no le gusta, que quiere ver a su padre pero como lo hacía antes, que no le gusta estar sola, ella tenía curiosidad por saber lo que era una compartida pero que no le gusta.
jueves, 20 de septiembre de 2012
DÓNDE HA QUEDADO LA IMPARCIALIDAD DE LA JUSTICIA
Pues bien, analicemos los personajes del debate favorables a la custodia compartida “sí o sí y sean cuales sean las circunstancias”. Una de estas personas era una “palmera” (lo siento, pero me encanta esta palabra porque me parece de lo más gráfica); es decir, defendía de forma bastante virulenta los derechos de las asociaciones de papas, por supuesto centrándose en gran medida en el tema económico, que sabemos que tanto les preocupa. Todos maravillosos y en una situación de flagrante desigualdad, pero vamos, no esperaba un discurso distinto de esta señora ya que lo repiten hasta la saciedad.
De las repercusiones negativas en el menor que tan tristemente conocemos, no se habló ni pizca.
Pero lo que me puso los pelos de punta: un miembro de la judicatura diciendo que la custodia compartida es viable desde los 2 ó 3 meses de vida del bebé porque, más o menos con estas palabras, para eso están los sacaleches y la leche materna se puede congelar. Así que, la madre que se dedique a sacarse la leche y a preparar tarros congelados para meterlos en el macuto del bebé y ale, ¡rotando, que es gerundio!
Al margen de la postura que se pueda tener en relación con la lactancia materna, cualquier psicólogo infantil con un mínimo de pudor y de ética profesional le explicaría a este señor unas cuantas cosillas sobre la formación de la psique de un bebé, tales como la teoría del apego, la angustia por separación, de la formación de vínculos, de la importancia que tiene para el bebé mantener el contacto con la figura de seguridad primaria y de lo primordial de un entorno estable si no queremos que ese bebé arrastre problemas psicológicos graves de por vida.
A lo que voy y por lo que he contado todo esto: este señor, miembro de la judicatura, sale tranquilamente en la tele diciendo semejante barbaridad y no pasa nada, es decir, manifiesta una postura claramente parcial y tendenciosa sobre un tema de vital importancia y puede seguir ejerciendo como si nada. Cuando está claro que su ideología, que se encarga de difundir abiertamente en los medios de comunicación, no la deja aparcada en la puerta del juzgado a la hora de cumplir con su labor. Las madres y menores que caigan en su juzgado, van a salir sí o sí con una custodia compartida debajo del brazo; y dará igual la edad del menor o que se haya presentado una pila de pruebas para demostrar su inviabilidad en la práctica. Las madres con bebés, que se divorcien por la vía contenciosa y que caigan en ese juzgado, que se vayan comprando una bomba succionadora y esas bolsicas tan prácticas que venden para congelar la leche.
Pero jueces y juezas que muestran posturas radicales sin que les tiemble un músculo ni tenga la más mínima repercusión en sus carreras, tenemos unos cuántos y cuántas, dispersados por diversos seminarios, eventos y demás saraos postmachistas y codeándose con maltratadores como si tal cosa. Y al día siguiente, al juzgado a cumplir con un trabajo cuyas consecuencias van a ser graves y desastrosas, principalmente para los menores. Y ahí está lo más grave.
Cuando yo estudiaba derecho, se nos repetía mucho aquello de la imparcialidad de la justicia, aunque hace ya tiempo que he comprendido que no puede ser más subjetiva porque al final los jueces no dejan de ser personas con opinión e ideología, dentro y fuera del juzgado.
La cuestión es: ¿deberían poder seguir ejerciendo miembros de la judicatura que se dedican a difundir sus postulados radicales en actos varios, manifestando de forma abierta un posicionamiento tan parcial? ¿o que muestran en público un desconocimiento tan tremendo sobre las necesidades psicológicas de un menor?
Porque esta mañana, según estaba escuchando al señor juez explicando que se puede congelar la leche materna, entre otras muchas barbaridades, me temblaban las piernas de pensar en los niños y niñas que vayan a caer en su juzgado.
Fdo. Lucía Abad
Asociación Custodia en Positivo
sábado, 15 de septiembre de 2012
EL JUZGADO DE GANDÍA HA REITERADO LA CONDENA POR MALTRATO QUE YA IMPUSO A JULIO BRONCHAL CAMBRA
Un juez ratifica la condena por maltrato que la Audiencia anuló por demorarse la sentencia
Un segundo magistrado de Gandia repite el juicio que dejó libre al acusado por un error del auto
A. E. - GANDIA
El juzgado de Gandia ha reiterado la condena por maltrato que ya impuso a J.B.C., pero que la Audiencia Provincial tuvo que anular por fallos en la redacción primero, y demora en la decisión, después.
Ahora, un nuevo magistrado ha retomado el caso y, tras volver a tomar declaración a los implicados, ha condenado al acusado a un año de prisión más una indemnización económica de 2.000 euros a su ex mujer. La sentencia se dictó el pasado 15 de mayo en el juzgado de lo penal número 1 de Gandia.
Esta condena se suma además a otra de prisión por falsificación de documentos que le fue impuesta en el año 2005, así como a varias faltas por agresiones, amenazas e insultos.
Los antecedentes de este suceso hay que buscarlos en 1998. P.C., vecina de Gandia, interpuso las primeras denuncias contra el entonces su marido por malos tratos e insultos. Ella misma aseguró en su día que su decisión acarreó la llegada de nuevas amenazas contra ella y su familia.
Los años pasaron y llegó a contar más de veinte demandas que finalmente fueron aglutinadas en un único expediente. Siete años después de la primera visita a la Comisaría, se celebró el juicio el 6 de mayo de 2005.
El resultado del mismo fue positivo para la víctima: seis meses de cárcel y una indemnización de 1.500 euros a ella, y otros 400 para su madre. Pero ese castigo nunca llegó a cumplirlo.
J.B.C. recurrió el fallo del juzgado de lo Penal ante la Audiencia Provincial de Valencia. Tras estudiar el caso, se hallaron "fallos de forma y falta de fundamento", por lo que el organismo judicial instó al tribunal gandiense a volver a redactarla.
Hasta aquí, todo normal. El problema es que esa nueva redacción nunca llegó y el acusado, por ello, quedó libre de pena. Pasaron dos años más y la nueva sentencia se hizo pública el 31 de julio de 2007. "Tuvieron que pasar casi dos años para que el juez volviera a redactar la sentencia sin fallos", explicó la afectada entonces.
El acusado volvió a recurrir ante la Audiencia quien volvió a poner problemas en el proceso. Ahora se tratana de un asunto de plazos: el magistrado de Gandia se había demorado demasiado en dictar sentencia, por lo que el organismo de Valencia la declaró nula.
La sorpresa llegó en enero
Esta noticia se conoció el 10 de enero de este año. En el auto decía textualmente: "Declaramos la nulidad del juicio y de la sentencia dictada y que se proceda a la nueva celebración del juicio y se dicte sentencia por otro juez distinto".
Para la denunciante esto fue un duro golpe, pero no cejó en su empeñó. Ahora, tras el nuevo juicio, hay sentencia, a la que le puede seguir un nuevo recurso. P.C. insiste en el mensaje que ya mandó a las mujeres que tengan que interponer este tipo de denuncias para que lo hagan en otra localidad "ya que en Gandia sufren importantes demoras".
Pero ante todo, ha lamentado tener que revivir todo el proceso.
Los colectivos de mujeres, además de la repulsa natural que sienten hacia este tipo de personas y sus conductas, se preguntan si campañas como la de La custodia compartida "simplemente sirven para enmascarar a sujetos como el referido y, si acaso más allá de intentar separar a los hijos de sus madres, constituyen un segundo paso en la violencia psicológica que ejercen contra sus ex mujeres utilizando para ello a los hijos".
Y es que, según recordaron desde Mujeres por el Futuro, el acusado se autodenomina "experto psicólogo en problemas infantiles" y es así como se presenta en programas de radio y televisión a los que solía acudir, puesto que es portavoz de la campaña Por la custodia compartida.
viernes, 14 de septiembre de 2012
COMUNICADO DE PRENSA CONTRA LA I JORNADA NEOMACHISTA DE "DERECHO" Y "PROTECCIÓN" DEL MENOR: ¡NO A LA APOLOGÍA DEL MALTRATO!
Desde esta asociación y con el apoyo de diversas organizaciones sociales, exigimos que no se lleve a cabo por encontrarse entre sus contenidos principales la divulgación de la IMPOSICIÓN de la custodia compartida sin acuerdo de los progenitores y del llamado Síndrome de Alienación Parental.
La imposición de la custodia compartida impuesta por vía judicial, sin acuerdo de los progenitores, perjudica claramente el desarrollo emocional de los menores, tanto por la alternancia de residencia como por la exposición al conflicto. Así lo demuestran los estudios clínicos especializados del ámbito psicológico, obviados deliberadamente, de los que disponemos y que gustosamente les haremos llegar; si bien dichos estudios han sido manipulados hasta la saciedad por las asociaciones de padres.
Los resultados en los pocos países europeos en los que ha llegado a implantarse como medida preferente han sido desastrosos, y han tenido que volver a modificar la ley dadas las CONSECUENCIAS NEGATIVAS EVIDENTES Y GRAVES QUE ESTÁ TENIENDO PARA LOS MENORES; nos referimos, por ejemplo, a países tan cercanos como Francia e Italia. En países socialmente más avanzados, como por ejemplo Suecia, ni siquiera contemplan esa opción de custodia.
Existe una auténtica patología psíquica provocada por la imposición de la custodia compartida, con síntomas tales como:· Sensación de inseguridad· Ansiedad, provocada por una sensación de abandono por carencia de presencia de la madre· Un sentimiento depresivo, con la mirada perdida durante varias horas· Trastornos del sueño· Eccemas.· Falta de apetito· Agresividad· Pérdida de confianza en los adultos
Estos síntomas están directamente ligados con la alteración del desarrollo normal del apego debido a la separación prolongada de la madre y son potenciados enormemente por la conflictividad existente entre los progenitores. Sabemos que estos problemas pueden prolongarse hasta la adolescencia y se encuentran en la edad adulta, bajo la forma de ansiedad y depresión crónicas. Nos enfrentamos a un verdadero problema de salud pública. Como era de esperar, los niños españoles sometidos a esta medida están sufriendo exactamente estos mismos síntomas.
Además, existe una alta correlación entre los casos de violencia machista, bien física o psicológica, y las peticiones de custodia compartida en el juzgado. La custodia compartida, en muchos casos, se está utilizando como una amenaza y como una herramienta más de maltrato. Muchos padres la están solicitando con la única finalidad de seguir castigando a la madre utilizando lo que más le duele, que son sus hijos; o con el fin de ahorrarse la pensión de alimentos o presionar a la madre para que acepte una cantidad menor. Hay asociaciones de padres que hacen auténtica apología del maltrato a la mujer, que cuentan con maltratadores con sentencia firme entre sus filas y que son apoyadas con frecuencia por algunos de los ponentes que participarán en esta jornada.
Asimismo, las madres está sufriendo auténtica coacción en algunos juzgados, incluyendo juicios, pruebas psicosociales y mediación. Se las está silenciando ya que si se muestran contrarias a una custodia compartida impuesta, aunque tengan motivos fundados, se las tacha de “no colaboradoras” o calificativos similares y se les retira la custodia. Esto está provocando que las madres acudan ATERRADAS al proceso.Además, dicha jornada pretende divulgar el falso Síndrome de Alienación Parental.
Este inexistente síndrome fue propuesto por un médico estadounidense, Richard Gadner, en 1985. Dicho síndrome consistía, según Gadner, en un desorden según el cual un niño/a, de forma permanente, denigra e insulta sin justificación a uno de sus progenitores, supuestamente motivado por el otro . Es importante mencionar también, que este señor ha publicado frases a favor de la pederastia como la siguiente: “la pedofilia puede mejorar la supervivencia humana sirviendo a propósitos procreativos”.
Después de veintiséis años, ni la Organización Mundial de la Salud ni la Asociación Americana de Psiquiatría, dos instituciones reguladoradoras de sistemas diagnósticos utilizados en todo el mundo, han reconocido que el SAP exista. Sin embargo, tanto la OMS como la APA han determinado que la alienación parental no existe como entidad clínica objeto de diagnóstico. La falta de reconocimiento de este síndrome proviene de que, en más de veinte años, no existen evidencias empíricas suficientes que apoyen el supuesto síndrome.
Entre los ponentes se encuentran personajes, como por ejemplo D. Julio Bronchal (condenado por malos tratos, y por falsedad documental), que se dedican a hacer negocio cobrando cantidades astronómicas por la elaboración de informes forenses claramente orientados a apartar sistemáticamente a los menores de la figura materna, elaborando sus diagnósticos y afirmaciones sobre la madre sin haber tenido contacto alguno con ella como sujeto de estudio y haciéndose valer del inexistente síndrome de alineación parental, favoreciendo el que los menores sean apartados de una madre en perfecto estado de salud mental para pasar a manos de maltratadores y abusadores sexuales. Básicamente, se podría que se dedican a destrozar la vida de los menores por la módica cantidad de, aproximadamente, 6.000 euros el informe. Estos profesionales sin escrúpulos se han subido al carro del falso SAP, deslegitimizando al CGPJ e ignorando todas los escritos en contra de las organizaciones medicas mundiales para así lucrarse con sus libros e informes de claro corte patriarcal.
Desgraciadamente el falso Sindrome ( Sap, Interferencia parental o cualquier otra denominación encubierta...) se afianza día a día en el circuito judicial Español, entre otras cosas por el apoyo de jornadas como estas, y es utilizado reiteradamente por maltratadores y/o abusadores para su defensa. Las madres no están dando en ningún caso el consentimiento informado para que se les continúe torturando, a ellas y a sus hijos e hijas, con tratamientos/síndromes acientíficos.
Lejos perseguir una supuesta "protección del menor", dicha jornada va a hacer apología de medidas que PONEN A LOS MENORES EN SITUACIÓN DE GRAVE RIESGO, CAUSÁNDOLES DAÑOS IRREVERSIBLES DE LOS QUE HABRÁ QUE EXIGIR LAS RESPONSABILIDADES OPORTUNAS.
Tanto la imposición de la custodia compartida como la aplicación del inexistente SAP, nada tienen que ver con la protección del menor y sí con una ideología que busca la consecución de intereses claramente patriarcales.Por todo lo anteriormente expuesto, consideramos completamente inaceptable y vergonzoso el apoyo y la publicidad de cara a la organización de semejante jornada por parte del Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunidad Valenciana, que no tiene otro objetivo que el de diseminar una ideología patriarcal que pisotea y manipula a su antojo y reiteradamente el interés del menor; y asimismo con el fin de mediatizar y manipular el criterio de los profesionales de la psicología. Igualmente vergonzosa y lamentable es la implicación tanto del Ayuntamiento de Torrevieja como de la Generalitat Valenciana. Por todo lo anteriormente expuesto, SOLICITAMOS SU TOTAL ANULACIÓN y denunciamos el hecho de que desde estas instituciones públicas, que se supone deben velar por la protección de la integridad de los menores, se estén apoyando y fomentando estas nuevas formas de maltrato, que tanto daño están causando a madres y menores.
Fdo. Asociación Custodia en Positivo
Detenido un hombre por golpear y morder en la mejilla a su hija
HABÍA ESTABLECIDA UNA CUSTODIA COMPARTIDA ¿Y QUÉ DEMONIOS PINTA UN MALTRATADOR CON UNA CUSTODIA COMPARTIDA? ¿CUÁNDO VAN A ESTUDIAR LOS CASOS CON UN MÍNIMO DE PROFESIONALIDAD? ¡¡QUE LA INTEGRIDAD DE NIÑOS Y NIÑAS ESTÁ EN JUEGO!! ¿CUÁNDO VAN A DEJAR DE EXPERIMENTAR CON LOS MENORES Y DE PONERLOS EN RIESGO?
La menor tiene siete años y al individuo le consta una reseña por malos tratos en el ámbito familiar
MÁLAGA, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -Los agentes intentaron localizar al individuo y a la pequeña, siendo requeridos en su trayecto por varios testigos, algunos de los cuales reconocieron que habían llegado a intervenir ante la violencia empleada por el individuo para evitar que continuara con la agresión, según han informado desde la Policía a través de un comunicado.
Los agentes, conducidos por las personas que presenciaban los hechos, localizaron al individuo, junto con la pequeña, en el puente de Tetuán y comprobaron que se trataba de su hija de siete años.
Así, tras preguntarle al individuo por lo ocurrido, la propia menor "de forma espontánea" manifestó que su padre le había pegado porque "había sido mala y había sido culpa de ella", así como que le había dado un mordisco en la mejilla, comprobando los agentes que presentaba una marca reciente.
El propio individuo reconoció los hechos y manifestó que le había dado un mordisco "leve" en la cara y "dos tortas" para recriminarle su actitud por algo que había hecho mal.
Por los hechos, los policías detuvieron al individuo, que fue trasladado a dependencias policiales, siendo, posteriormente, puesto a disposición judicial.
La pequeña, por su parte, fue trasladada por los agentes a un centro hospitalario para ser explorada por un facultativo, llevándose a cabo las gestiones oportunas para contactar con la madre, que fue informada de los hechos y quedó bajo la custodia de la misma.
Al detenido, además, le consta una reseña por malos tratos en el ámbito familiar con fecha de febrero de 2012. Al parecer, la situación con respecto a la custodia de la menor se encuentra en trámites, siendo compartida en el momento de los hechos por ambos progenitores.
jueves, 13 de septiembre de 2012
OTRO CASO DE MALTRATO POR PARTE DE LA JUSTICIA: ¡ACTÚA!
Desde que nació, su madre ha sido la persona que ha asumido sus cuidados y su figura de seguridad por excelencia ya que la dejación de funciones por parte del padre ha sido manifiesta. Y llegó el momento en que sus padres se separaron y divorciaron. En una primera fase, el padre no iba a recogerle para cumplir el régimen de visitas. Pero llegó el día en que su padre rehizo su vida con una novia. Y decidió recoger a P.L. y dejarlo al cuidado de esa novia. Y después de esa novia vino otra, y después otra y otra.....
En paralelo hay que decir que el juzgado -porque el divorcio no fue de mutuo acuerdo- estableció una pensión de alimentos de 200 Euros. El padre reprochaba de forma reiterada a su ex mujer que se “estaba pegando la gran vida a su costa”. Presentó una modificación de medidas, presentando certificaciones falsas acerca de sus ingresos y consiguió rebajar la pensión de alimentos a 150 Euros. Al parecer le pareció más correcto gastarse el dinero en un abogado a invertirlo en la manutención de su hijo.
Pues bien, el padre de P.L. se ha ido a vivir con una de sus novias, que a su vez tiene dos hijos. Sigue delegando el cuidado de su hijo en esta nueva pareja, con el agravante de que aunque esta señora “aparentemente” lo asume, la realidad es que el niño está completamente descuidado y en muchas ocasiones, solo. Pero además hay que añadir que ha sufrido diversas agresiones por parte del hijo mayor de esta señora, mucho mayor que P.L., sin que el padre haya hecho nada por solucionarlo y pese a que el niño ha vuelto a casa de la madre con heridas y contusiones de distinta gravedad. No son más que cosas de chiquillos.
P.L. no quiere ir más allí. Sólo quiere vivir tranquilo y dejar de sufrir y tener miedo.
Un buen día el padre de P.L. decide que no quiere pagar más dinero “a su ex mujer” y comienza a amenazarla reiteradamente con que “le va a quitar al niño". Y por fin, presenta una nueva modificación de medidas solicitando la custodia compartida. No quiere pagar ni 200, ni 150, ni 100....nada. De nuevo prefiere emplear sus recursos en un abogado.
Y viene el proceso. Y las pruebas psicosociales. P.I. acude al juzgado donde un señor, que dice ser trabajador social, le dice que tiene que irse con su padre. Pensaba que allí iba a haber un psicólogo, pero no hay ninguno. Una prueba psicosocial sin psicólogo. Muy profesional.
P.L. le dice al señor que es que cuando su padre se lo lleva, lo deja con esta señora y que no lo tratan bien. Da igual: no le escuchan. El señor le dice una y otra vez que tiene que ir con su padre.
Y al día siguiente va la madre al gabinete psicosocial. Y este señor, trabajador social (sigue sin haber presente ningún psicólogo/a) le dice a la madre que “la ley es la ley” y que tiene que obligar al niño a que vaya con el padre. Es decir, que tiene que anteponer el “respetar la ley” a “proteger la integridad física y emocional de su hijo”. Le repite varias veces que es su obligación como madre obligar al niño a que se someta. Toda la prueba psicosocial gira en torno a “concienciar” a la madre de que tiene que cumplir las exigencias de la ley.
A la vista de la prueba psicosocial realizada, o mejor dicho “tras la entrevista coactiva sin personal adecuado” que ha tenido lugar, tememos que se dictamine la existencia de síndrome de alineación parental y que se recomiende la custodia paterna. La custodia compartida ya sería un logro.
Hoy P.L. estaba comiendo con su madre y sus abuelos y ha dicho alto y claro que “como le obliguen a irse a vivir con su padre se tira por una ventana”. Reinó el silencio y todos dejaron de comer.
Del estado de terror y angustia en que se encuentran madre e hijo, mejor no hablamos.
Esto que aquí contamos es completamente real. Y esta es la profesionalidad de algún juzgado de la Comunidad Valenciana. Y que nadie se llame a engaño: no se trata de un caso aislado.
Por todos los P.L.: luchad por una justicia imparcial que proteja a los menores y no miréis para otro lado.
Fdo. Asociación Custodia en Positivo
domingo, 9 de septiembre de 2012
La mujer asesinada por su pareja no había presentado ninguna denuncia previa
NO NO HABIA DENUNCIA PREVIA Y LA MATO DELANTE DE SU HIJO DE 2 AÑOS ¿ SABEIS CUANTAS HAY ASI ?
Tenían un hijo y vivían separados por la crisis
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Lágrimas por Ruth y José B. Ortiz, y por miles de víctimas silenciadas.
Es momento de compartir el dolor y llorar con la madre y la familia de Ruth y de José Bretón Ortiz, las dos criaturas, de seis y dos años de edad, hija e hijo de Ruth Ortiz y José Bretón (en situación de crisis matrimonial), desaparecidas, en Córdoba, durante más de diez meses, desde el 8 de octubre de 2011 hasta que se ha sabido que fueron asesinadas por su padre, después de que (o porque) su madre decidió que no podía seguir viviendo con él.

El padre de Ruth y José según quienes le conocían “era un hombre normal”, y no sólo normal, incluso “de trato exquisito”. Según recogía el Diario de Sevilla el 23 de octubre de 2011:
?el entorno que directa o indirectamente ha tenido relación con él en Huelva, donde vivía hasta hace tan solo unas semanas junto a su mujer y sus dos hijos, no puede dar crédito a esa detención. Y aún menos a que se le apunte como el principal causante de la desaparición de las dos criaturas. “Era una persona normal”, repiten una y otra vez. “Se comportaba como cualquiera de nosotros”, insisten con gesto de incredulidad.
Otros van más allá y aseguran que José Bretón es una persona “tranquila, culta, dialogante y extrovertida”, aunque también “discreta”. Los últimos vecinos que convivieron con el matrimonio Bretón Ortiz, en la urbanización onubense de Nuevo Portil (durante casi un año y hasta que iniciaron el proceso de separación) insisten en la “normalidad” del matrimonio; especialmente de José, “que era quien salía casi a diario” al parque con los pequeños desaparecidos y que se mostraba más cercano con el entorno donde vivían. No parecía costarle entablar una conversación y, de hecho, quienes compartieron con él minutos de charla mientras los niños disfrutaban de sus juegos en el parque defienden que “con él se podía conversar de cualquier tema”.
En Córdoba los vecinos de la calle Don Carlos Romero, donde está situada la vivienda de sus padres en la que vivió hasta que se fue a Huelva, también coinciden en que es un hombre “bueno, servicial y sano”. En la Casa del Dominó, un bar situado a escasos metros de la vivienda, todos los que conocen a la familia Bretón les cuesta creer que José sea el responsable de la desaparición de los dos pequeños, José y Ruth.?
Vale, era normal, tan normal como podemos ser cualquiera, y les quemó en una hoguera.
Lo peor de las peores realidades de las que más difícil resulta escapar es que están infiltradas en lo cotidiano y cuesta (entre otras cosas porque la gente normal las esconde) identificarlas, y creérselas, pero son mucho más extensas de lo que queremos ver, y tienen su base en otras realidades sociales, culturales, legales… cotidianas, visibles y aceptadas, de las que surgen, que las causan. Y cuando se denuncian mucha gente, no sólo la gente normal, lega, sino también profesionales que deberían combatirlas, no las quiere ver, las niega, combate a quienes las muestran.
Y no solo eso, sino que los sustratos ideológicos que originan esas realidades victimógenas se promueven, fomentan y sostienen por potentes organizaciones, en este caso, entre otras, Asociaciones de padres que disfrazan sus discursos de lo que no son, se presentan como defensores de la igualdad (eso sí, de la igualdad formal ante la ley). Y sólo los detectan las personas sensibilizadas por haberlas vivido y profesionales que trabajan atendiendo a las víctimas y/o que han estudiado la materia en profundidad. Sabemos, sí, que los maltratadores son gente normal, sabemos que el maltrato es mucho más normal de lo que nadie querríamos creer.
Cuando el horror se hace evidente, como ahora, mucha gente clama pidiendo sanciones más graves para el autor, como la cadena perpetua que se pide hoy en twitter para José Bretón tras saberse lo que éste hizo a sus hijos, pero ni se tiene conciencia de que así no se resuelve ningún problema, ni se ve, ni se quiere ver, todo aquello que forma parte de nuestra sociedad que ha provocado esto. La raíz del problema no es hollada con esas soluciones expiacionistas.
Quien ha estudiado la materia sabe que mucho más que las leyes falla su aplicación, la voluntad política e ideológica para aplicarlas, y que es necesario cambiar la cultura y las estructuras sociales que sustentan la violencia. Sabe que las leyes ya antes pero más hoy nos dan instrumentos importantes y útiles, en la mayoría de los casos, para la protección de las víctimas y sus familiares, pero curiosamente estos no se aplican a los hijos en las situaciones de violencia de género. Aunque sabemos que hijos e hijas son víctimas directas de la violencia (que sufren directamente), y conocemos por numerosos estudios los efectos tan perniciosos que les produce, no se les considera así por los órganos judiciales. Los Juzgados, antes los de Familia, pero ahora también los de Violencia sobre la Mujer, se empeñan en mantener a toda costa la relación con el padre, presumiendo que siempre es positivo mantener el vínculo, aunque el padre sea violento, y no idean medidas que pudieran proteger a los hijos en esa relación obligada más allá de forzar las visitas en (o a través de), unos puntos de encuentro familiar victimizadores, insuficientes, que carecen de los medios y el personal con formación en violencia de género que serían necesarios para hacer mínimamente bien el trabajo que se les encomienda. Las medidas de protección más contundentes, que servirían para protegerles de forma efectiva ?suspensión de visitas, privación de la patria potestad? sólo se aplican en poquísimos casos donde el riesgo es tan evidente que ya se ha materializado en agresiones muy graves, directas y de consecuencias visibles, cuando no irreversibles (como el homicidio o asesinato de la madre en su presencia). Los niños y niñas, hijos del hombre violento en su relación de pareja, están totalmente desprotegidos porque no se les considera víctimas, ni se les aplican las normas ?estas sí insuficientes? que la ley, demasiado tímidamente aún, establece específicamente para su protección.
Sabemos también que la prevención-educación es fundamental, pero la ideología y la falta de formación del actual gobierno en la materia, los recortes escudados en la crisis (como la desaparición del Ministerio de Igualdad y de algunos Institutos de la Mujer o Centros de Documentación) y la falta de fondos públicos están afectando muy seriamente a las actuaciones en los campos educativo y preventivo.
El horror proviene de la ignorancia, del abuso de poder, la discriminación, el odio (derivado de la incapacidad de amar, confiar, respetar), de no comprender ni valorar la vida digna de ser vivida (pues de otra manera no es vida, como el amor, si no es libre no es amor), de normas culturales, sociales y legales que pretenden imponer lo que ya (hoy, aquí, pero cada vez menos en cualquier parte del mundo), no puede ser impuesto. Nos encontramos ante un choque cultural, entre una cultura patriarcal que lucha por mantenerse y genera un hombre dominante que se resiste a dejar de serlo, y una cultura igualitaria en que las mujeres nos negamos a seguir siendo sometidas, que precisa un cambio de paradigma, que ya se está produciendo, en toda ciencia social y en el estudio científico penal, criminológico y victimológico, la necesaria perspectiva de género.
Quienes piden cadenas perpetuas, incluso pena de muerte (retribución, expiación de la culpa, más violación de derechos humanos) para el autor, el chivo expiatorio, un desgraciado que no sabe respetar ni amar, que por supuesto, debe hacer frente a su responsabilidad y ser sancionado con toda la severidad de la ley (pero una ley humana, con fines humanos, que respete los derechos humanos, que tenga sentido, que aporte algo positivo a las víctimas, y que además pueda ser aplicada, no una ley más severa que siga olvidando por completo a las víctimas y encuentre aún más obstáculos en su aplicación), deberían empezar por reconocer que la responsabilidad social es mucho más amplia, y que es necesario prevenir. Y atajar las situaciones incipientes, las que aún no son irremediables.
Deberían querer saber por qué ha ocurrido esta tragedia, pues de otro modo no podremos evitar que siga ocurriendo el mismo horror una y otra vez. Recordemos que más de sesenta niños y niñas han sido asesinados en España durante la última década por maltratadores.
Deberían reconocer la realidad de la violencia de género, que tanto se niega cuando se difunde el mito de las denuncias falsas, acusando a las mujeres que denuncian violencia física o psicológica de denunciar en falso, hasta el punto de que muchas mujeres ya, de nuevo, no se atreven a denunciar (esas acusaciones injurian a todas las mujeres y a todas las víctimas, a las que tratan de silenciar, y son apología de la violencia). Deberían reconocer los datos que nos aportan la sociología y la victimología que nos dicen que se denuncia una mínina parte de lo que hay, que la cifra negra de criminalidad y victimización en esta materia es tremenda (de hecho solo un pequeño porcentaje, y ahora cada vez menor, de las mujeres asesinadas habían denunciado los malos tratos de que eran objeto).
Deberían reconocer al Feminismo (a los feminismos), el mérito y el valor de ser un movimiento social y científico de lucha por la igualdad (de derechos, de oportunidades, de valor) y contra la violencia (de género, y contra las demás violencias, pues el Feminismo tiene íntima relación con otros movimientos sociales emancipatorios, pide el reconocimiento de los derechos humanos para las mujeres y la igualdad de derechos y de oportunidades para todos los seres humanos, independientemente de su sexo pero también de cualquier otra condición o circunstancia personal o social), un movimiento de defensa de los derechos humanos que se fija especialmente, para denunciarlas y corregirlas, en las discriminaciones y las lesiones a sus derechos humanos ?muchas de ellas terribles? que sufren las mujeres a lo largo de la historia la geografía mundial, y al que debe mucho la sociedad actual (las mujeres han estado presentes en todas las luchas por la emancipación humana; también en la revolución francesa, aunque a Olympe de Gouges le cortasen la cabeza tras escribir en 1792 la Declaración Universal de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana ?equivalente a su homónima masculina?, también escribió antes una obra teatral sobre la esclavitud de los negros; y en la primavera árabe, aunque ahora en Túnez se quiera aprobar una constitución en la que se dice de la mujer que es complementaria del hombre dentro de la familia).
Deberían reconocer los derechos humanos de niñas y niños, como los recoge la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN) de 20 de noviembre de 1989, y no ningunearles y silenciarles diciendo, cuando un niño o niña no quiere ver a su padre, y más cuando intenta expresar el porqué, que padece un síndrome, le llamen como le llamen (de alienación parental o de interferencia interparental o como quiera que sea) y que le ocurre todo lo contrario de lo que dice. La CDN firmada y ratificada por casi todos los países del mundo dice que a los niños se les debe informar y deben poder participar en cualquier procedimiento judicial que les afecte, que hay que escucharles y protegerles de cualquier daño. Esos derechos no se cumplen. Hay que mirar siempre por su interés superior, y su interés superior es el suyo, no es el de mantener a cualquier coste una relación que les esté haciendo daño con el padre biológico. Cuando una niña o un niño no quiere ir con uno de sus progenitores, tiene razones, hay que escucharle y averiguar por qué, máxime cuando expresa miedo, y se debe actuar en consecuencia, para protegerle cuando se siente en peligro o sufre daño ?no sólo físico, también psicológico y emocional?, en función de su situación y sus circunstancias.
Deberían reconocer y defender el derecho a una vida digna (que implica el de las mujeres a decidir cómo y con quién quieren vivir, y también los de decidir si quieren o no, con quien y cuando, tener hijos). Deberían por tanto exigir y fomentar en la escuela, en la familia y en la comunidad, la educación en el respeto de los derechos humanos y la educación afectiva y sexual a todas las personas, desde la infancia a la edad adulta.
Es tiempo de compartir el dolor y llorar con la madre y la familia de Ruth y de José Bretón Ortiz, con quienes les conocían y les querían, pero no sólo con ellos, también con todas las miles de víctimas de violencia de género, las víctimas directas ?no sólo las mujeres asesinadas, sino todas las mujeres maltratadas, sus hijos e hijas? y las víctimas indirectas o mediatas ?sus familias, sus amigos y quienes dejaron de serlo cuando la violencia las aisló, también las mujeres que no sufren violencia abierta porque se someten, las que viendo lo que podría ocurrir si se rebelan, no se atreven a hacerlo, y son infelices? (nos enseñaba D. Antonio Beristain que todos los delitos causan una o varias víctimas directas y muchas víctimas indirectas o mediatas, particularmente el terrorismo; también las de violencia de género, más aún, son macrovíctimas).
Es por tanto también tiempo de manifestarnos y denunciar la ideología machista y patriarcal que es sustento de tanta miseria y tanto dolor, de tantas formas en todo el mundo. Aquí, hoy, debemos denunciar a todos los hombres que se creen con derecho a controlar la vida de sus mujeres y decidir por ellas. A los que se niegan a aceptar que sus mujeres y sus hijos no son ya de su propiedad, que ignoran que la mujer y los hijos con quienes comparten la vida son seres humanos plenos (no clones suyos que le han de adivinar los deseos), y no les valoran ni les respetan, y no asumen sus responsabilidades con ellas y ellos (la primera, cuidarles), y les cosifican cuando les maltratan o cuando, como José Bretón a sus hijos, les quitan la vida. Debemos denunciar igualmente a los que no se corresponsabilizan de su progenie pero al separarse quieren una guarda y custodia compartida ?por eso solicitan que se imponga por ley sin acuerdo entre las partes ni informe favorable del Ministerio Fiscal? para evitar que a mujer e hijos se les atribuya el uso del domicilio y para evitar pagar alimentos. Y también a los que, de un modo u otro, no cuentan con la voluntad de la mujer antes de provocarle un embarazo.
Es necesario también solidarizarnos y compartir el dolor de todas las mujeres que han sufrido o sufren violencia, física o psíquica, a manos de su pareja, pero especialmente del padre violento de sus hijos y que no se atreven a denunciar por miedo a que las tomen por locas y nadie las crea (como su maltratador les dice, con su otra cara, que sólo ellas conocen, a veces, pues también a ellas les cuesta reconocerla aún cuando la tienen delante), porque no pueden probar los horrores que viven cotidianamente, que son increíbles. Que temen separarse de su maltratador porque saben que sus hijas e hijos van a estar totalmente desprotegidos frente a él y a sus expensas durante las visitas y vacaciones, y porque él les ha dicho que las va a hundir y les va a hacer daño en lo que más quieren. Que si expresan sus temores para intentar evitar la exposición de sus hijos e hijas al peligro serán acusadas de interferir en la buena relación de éstos con su padre; serán acusadas de desobediencia y de alienadoras si pretenden respaldar y proteger a su hija o hijo cuando se niega a ver a un padre que les hace daño, y pueden por ello perder la guarda y custodia y hasta les pueden prohibir las visitas, dejando a los niños totalmente a las expensas del maltratador y completamente privados de su madre, por intentar protegerles.
Es necesario exigir a los Jueces y Juezas de Violencia sobre la Mujer que sí tengan en cuenta, es estrictamente necesario, las situaciones de maltrato vividas a la hora de determinar qué medidas civiles han de regular la situación tras la ruptura de la pareja, y que apliquen las medidas protectoras previstas en la ley: escuchar a las víctimas y darles participación en los procedimientos que les afectan, evaluar el riesgo de revictimización, proteger a las víctimas. Para ello en muchas ocasiones, además de acordar el alejamiento en toda la medida necesaria, hay que suspender, lo permite la ley, el régimen de visitas o privar al maltratador de la patria potestad sobre los hijos. Y debemos exigir a los Juzgadores que consideren a los hijos como víctimas directas, que lo son, de las situaciones de violencia vividas en su casa, aunque no hayan llegado a recibir golpes físicos, pues los morales hacen más daño.
Debemos apoyar en la medida en que sea posible a las miles y miles de víctimas que no quieren sanciones penales contra el hombre que amaron, sino únicamente que las deje vivir en paz.
Es preciso también que denunciemos la enseñanza en facultades, colegios profesionales, fundaciones, congresos, cursos y cualquier otra vía, de construcciones acientíficas (ciencia basura) y perversas que tienen por objeto proteger a abusadores y maltratadores y como resultado silenciar y torturar a las mujeres y niñas y niños víctimas de violencia física o psíquica (incluidos los abusos sexuales), como son el síndrome de alenación parental (SAP) y sus evoluciones.
Es necesario, en fin, no retroceder, a pesar de todos los obstáculos, las trampas y reacciones patriarcales, y de los obstáculos y recortes sociales que nos está imponiendo el capitalismo neoliberal, a pesar de todas las crisis. Necesitamos defender lo avanzado y seguir avanzando en igualdad, no formal, sino real y efectiva como exige el art. 9.2 de la Constitución Española, y en defensa de los derechos humanos de todas y de todos, incluso, también, los de los criminales que cometen atrocidades como la que lloramos hoy, para que el dolor y las lágrimas que derraman su madre, su familia y amigos por Ruth y por José, lágrimas y dolor en que les acompañamos, no sean en vano y contribuyan a cambiar en nuestra sociedad, en nuestro ser y nuestra cotidianidad las condiciones en las que este horror se ha producido, para evitar otros.