jueves, 7 de marzo de 2013

Que no separen a Helena de sus hijos

¡POR FAVOR, FIRMAD Y DIFUNDID!

Helena, española casada con un portugués que la maltrató en repetidas ocasiones, huyó de Portugal hace dos años pensando que en su país, España, la ayudarían. 
En Portugal interpuso varias denuncias por maltrato, pero han sido archivadas. Nada más llegar a España también le denunció. 
Desde hace dos años, los niños han vivido en Madrid en casa de sus abuelos con su madre, Helena, que no puede permitirse una vivienda propia dado que su marido la dejó sin dinero y aunque trabaja en Madrid, es mileurista. 
Los niños son felices y por fin han encontrado la estabilidad: su mamá está con ellos, los abuelos, los primos, sus amiguitos del cole.

Obligan a una madre a entregar a sus hijos a su ex marido para llevárselos a Portugal

Día 07/03/2013 - 08.50h

Un juez luso concede la custodia provisional al padre y uno español da a la mujer solo cuatro días de plazo para obedecer


El titular del Juzgado de Primera Instancia número 25 de Madrid dictó un auto el pasado viernes en el que obliga a una madrileña, Helena de Pedro, a entregar a sus dos hijos de 7 y 9 años a su exmarido portugués, quien pretende llevarse a los pequeños a vivir con él a Lisboa. Le dio cuatro días de plazo que vencieron ayer a las 17.30 de la tarde. En caso de no cumplir el mandato, Helena será acusada de un delito de desobediencia y se enfrenta a una multa de 5.000 euros e incluso a ser detenida. La Policía se presentó en su casa de Alcalde Sainz de Baranda para ejecutar la orden judicial y llevarse a los niños por la fuerza. Helena permanecía a las diez de la noche atrincherada en su casa, con sus hijos, rota de desesperación y rodeada de amigos y familiares que impedían el paso de los agentes.
«Nunca imaginé que esto pudiera suceder. Confiaba en que nuestra Justicia me amparara y quería evitar sufrimiento a los niños», explicaba Helena horas antes a ABC. Su caso es insólito. Su exmarido,Gonçalo Andrada Reis Veloso la denunció en España por traerse a los dos hijos de la pareja a Madrid, después de separarse. El Juzgado número 25 ordenó que los niños debían volver a Lisboa, pero la Sección 24 de la Audiencia madrileña, en un auto dictado hace justo un año, revocó esa decisión y dio la razón a la madre.

No hay retención ilícita de menores

«No nos encontramos ante un supuesto de retención ilícita de menores», concluyó la Sala, argumentando que era la madre quien tenía la custodia de los niños cuando decidió volverse a vivir a Madrid con su familia y además ejercía las responsabilidades parentales (su marido había dejado la casa familiar portuguesa en la que permanecieron los niños y la madre).
Helena abandonó Portugal a finales de 2009 y en octubre de 2010 su pareja incoó un procedimiento de divorcio, así como las medidas provisionales respecto a los hijos que es el que ha motivado el drama en el que ahora vive esta mujer. Un juez portugués le concedió al padre la custodia (de manera provisional) a finales de 2011 (sin oír a la madre) y con esa decisión él volvió a acudir al Juzgado 25 que ha ordenado ahora que se ejecute esa resolución de su colega luso.
En medio, las autoridades portuguesas archivaron diligencias abiertas por presuntos malos tratos denunciados por Helena, pero un Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Madrid la admitió. Un equipo psicojurídico del Ayuntamiento de Madrid concluyó que Helena presentaba «secuelas compatibles con una situación de maltrato en el seno de la pareja», según recoge la sentencia de la Audiencia de Madrid. Los magistrados explican que la madre no se ha puesto a que los niños vean a su padre y que está a su alcance hacerlo «dadas sus posibilidades económicas pues su salario es de 5.000 euros mensuales netos».
La decisión judicial actual, con ajustarse a derecho, podría retrasarse. El día 12 se celebrará en Portugal la vista para decidir si la custodia se otorga al padre o a la madre. «Le hemos pedido al juez que retrase su decisión hasta que los niños acaben el curso escolar al menos», explica la abogada de Helena, Nuria de la Rocha. El mayor hace la Primera Comunión en mayo. Dos peritajes de psicólogos señalan que los pequeños «sin mostrar rechazo a la figura paterna, presentan un elevado nivel de ansiedad, con sentimientos de temor a la pérdida del arraigo familiar, susceptible de derivar en trastornos emocionales».
La Audiencia madrileña tuvo en cuenta esos factores para que los niños siguieran con su madre y su vida en Madrid. Otro juez ha preferido atender, de manera inminente, a su colega portugués. Helena está dispuesta a pagar cualquier precio antes que entregar a sus hijos.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Efectos de la Custodia Compartida en la salud de los hijos y las hijas

Lunes 25 de junio de 2012, por Soledad Muruaga López de Guereñu

Según la Teoría del Apego, el sentimiento de seguridad de los/as menores depende de la seguridad de su vínculo con sus figuras de apego tempranas y la calidad de estas relaciones sirve como modelo de relación en su vida adulta.

Las relaciones vinculares de la infancia constituyen los modelos que regirán las futuras relaciones amorosas del niño y de la niña en la adultez con sus parejas, familia y amistades. De estos modelos, aprenden cómo son las relaciones cercanas tanto en la vida cotidiana como en momentos estresantes. Por ello, la calidad de la relación de una pareja tiene un papel fundamental en el tipo de vínculo que establece cada cual con su hijo o hija.

Cuando se está pasando por una etapa de crisis en la pareja, como puede ser la violencia de género, su ruptura o una Custodia Compartida sin consenso, los patrones vinculares con los hijos e hijas tienden a hacerse desorganizados.

Influencia en los hijos e hijas de las desigualdades de género en la vida de pareja

En informes del Observatorio de Salud de las Mujeres (OSM), publicados en 2007 por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, se pone de manifiesto que un importante factor de riesgo para la salud de las mujeres es tener dos o más hijos/as, lo cual no afecta de la misma forma a los hombres.

En las investigaciones concluyen que esta diferencia es debida a la desigualdad con que asumen la mujer y el hombre las cargas de trabajo de la crianza y en el diferente significado de la maternidad y la paternidad tradicionales.

En este modelo tradicional, las cargas de la crianza de los hijos e hijas, recaen de forma desproporcionada en las mujeres, que deben realizar un sobre-esfuerzo físico y emocional en las múltiples tareas de los cuidados. Sin embargo, la mayoría de los hombres representan una paternidad nominal y social, libre de las tareas de cuidados y de las culpas que esto conlleva.

Por la misma construcción de género, el significado de las/os hijas/os es distinto en el ideal de masculinidad y feminidad. Para las mujeres, los hijos e hijas forman parte de su integridad, del núcleo de su ser, lo que no ocurre, de igual manera e intensidad, en el caso de los hombres. Se ha comprobado en dichos informes del OSM, que los aspectos psicosociales de género, influyen diferencialmente en la salud de padres y madres, provocando la peor salud de las mujeres.

Influencia en los hijos e hijas de las desigualdades de género en la separación de pareja

A partir de una separación, muchas mujeres se hacen conscientes del gran porcentaje de su tiempo y de la cantidad de energías que han dedicado a los cuidados de "los otros", en detrimento de su promoción laboral y, por tanto, de su menoscabo económico actual. Aunque la ruptura de la pareja constituye una de las etapas de vida más crítica para ambas personas, los datos nos muestran que las más empobrecidas, tanto a corto como a largo plazo, resultan las mujeres.

Según nuestra experiencia en la Asociación de Mujeres para la Salud (AMS), durante más de dos décadas, ofreciendo tratamiento psicológico a un gran número de mujeres separadas, no es cierto que quedarse con la custodia de los hijos e hijas represente un beneficioso negocio para la mayoría de ellas, sino todo lo contrario, representa una sobrecarga de trabajo y numerosos problemas económicos y emocionales por las conflictivas relaciones con sus exparejas.

¿Es posible una Custodia Compartida positiva y responsable?

Los datos y conocimientos que hemos ido recabando en nuestro Espacio de Salud Entre Nosotras, sobre un tema tan conflictivo, como es una separación o divorcio, nos han llevado a las profesionales de AMS, a ciertas conclusiones sobre los requisitos que suelen darse en los dos miembros de la pareja que se separa, para que una Custodia Compartida sea perjudicial o sea beneficiosa para los y las menores.

En primer lugar, sabemos que la mayoría de las parejas cuando se separa, en torno al 80%, no quieren una Custodia Compartida, porque generalmente los varones no consideran compatible su tiempo, su trabajo, ni su preparación y habilidades para ejercer ellos solos, de forma adecuada, los cuidados cotidianos de sus hijos e hijas, ya que no lo habían realizado anteriormente durante el tiempo que duró la convivencia familiar.

Sólo una minoría está de acuerdo en ejercer la Custodia Compartida como la mejor opción para sus hijos e hijas y se ponen de acuerdo para llevarla a cabo. Sin embargo, existe otro grupo, en torno al 10% , que sólo uno de los miembros de la pareja, que suelen ser padres conflictivos y violentos, requieren judicialmente, vendiéndolo como lo mejor para sus hijas e hijos, que se obligue a la madre, a ejercer una Custodia Compartida no deseada, que conllevará todo tipo de problemas y consecuencias negativas para las mujeres y, fundamentalmente, para los hijos e hijas.

En los casos minoritarios en que la pareja se puede poner de acuerdo para ejercer la Custodia Compartida, observamos que esta opción acordada tiene muchas ventajas para sus hijas e hijos.

Pero en la actualidad, son muy pocas y especiales las parejas que reúnen las características adecuadas para compartir los cuidados y la educación de los/as menores, entre las que se encuentran las siguientes:

  • No ha existido Violencia de Género durante la relación de pareja.
  • Ambos, padre y madre desean ejercer la Custodia Compartida
  • Ambos progenitores han ejercido equitativamente y desde el principio de su relación, los cuidados, tanto físicos como afectivos, de sus hijos e hijas y ambos poseen las habilidades necesarias para continuar realizando estas tareas por separado.
  • Ambos tienen recursos económicos suficientes para mantener el cuidado y educación de los y las menores. En caso de existir un desnivel económico, logran ponerse de acuerdo en una compensación que mantenga a sus hijos en un nivel de vida parecido.
  • Tienen la posibilidad, el padre y la madre, de tener sus respectivas viviendas situadas y acondicionadas de forma que les permite a sus hijas e hijos continuar su rutina diaria de colegio, amistades y actividades, sin grandes cambios en sus dos hogares.
  • Ambos les educan y les crían con normas y pautas educativas similares.
  • No utilizan a los hijos e hijas para transmitirles sus propios odios, rencores y frustraciones hacia la expareja
  • Es decir, para que la Custodia Compartida sea positiva para los y las menores, es necesario que ambas personas, padre y madre tengan unos mínimos de generosidad, y madurez emocional, además de suficientes recursos económicos, afectivos y las necesarias habilidades para cuidarles y educarles.

Efectos de la Custodia Compartida, sin acuerdo

En EEUU, donde desde hace varios años existe la Custodia Compartida impuesta judicialmente, en contra de la voluntad de las madres, se ha comprobado que estas imposiciones constituye otra forma más de Violencia de Género, no sólo contra las madres, sino fundamentalmente contra los propios hijos e hijas.

Se observa que cuando la Custodia Compartida es impuesta judicialmente, ello afecta directamente las pautas de crianza de los hijos e hijas, agudiza el enfrentamiento entre los miembros de la expareja y dificulta su disponibilidad emocional para los y las menores. Los desacuerdos y hostilidades entre la expareja afectan directamente a los acuerdos necesarios para la crianza de los hijos e hijas, lo que tiene como consecuencia constantes conflictos sobre normas en casa y las medidas educativas.

Sus efectos se acentúan cuanto mayor es la hostilidad y la descalificación entre la expareja, además de la triangulación en la que se encuentra el niño o la niña, que sufren las nefastas consecuencias de mensajes contradictorios y educaciones dispares, provocándoles graves traumas y sufrimientos psicológicos a corto y a largo plazo. Las circunstancias conflictivas en el seno de la vida de dos hogares con criterios opuestos y enfrentados, impiden a las y los menores el desarrollo de un sentimiento de confianza o seguridad. Se ha comprobado que los niños y niñas expuestos/as a relaciones conflictivas o violentas entre su padre y su madre, suelen responder ante las dificultades con alto grado de estrés y tienden a ser más agresivos con sus iguales.

La depresión y baja autoestima que se genera en la mujer tras una separación conflictiva y con una custodia compartida obligada, le resta seguridad y asertividad para ejercer las tareas educativas de sus hijos e hijas. La situación de conflicto permanente con su expareja, lleva a que la madre esté en mayor riesgo de presentar síntomas de estrés postraumático y, por ello, tengan una peor calidad en las relaciones con el hijo o la hija.

En el caso del padre separado que obliga a la madre a ejercer la Custodia Compartida, los conflictos con su exparejar, suelen interfieren notablemente en su conducta para llevar a cabo una crianza sensible y cariñosa hacia sus hijos e hijas. Varios estudios señalan que las relaciones padre-hijo/a son más vulnerables a los conflictos de pareja que las relaciones madre-hijo/a y, en general, se observa que los hombres tienden a desarrollar un patrón de relaciones en el que cuando hay conflicto con la esposa o ex-esposa, lo hacen extensivo a los hijos o hijas; mientras que las mujeres tienden a diferenciar más sus roles en la familia y sus malas relaciones como esposa o ex-esposa, influyen menos en su comportamiento como madre.

Datos clínicos y de investigaciones han señalado que existe mayor tendencia a que los padres y madres que viven situaciones conflictivas y agresivas tras su separación de pareja, utilicen más agresiones verbales y físicas hacia los hijos e hijas (especialmente hacia los varones), y muestren menos afectividad y menor aceptación hacia ellos/as.

Consecuencias en la salud de los y las menores, de la Custodia Compartida obligada

Como hemos explicado anteriormente, las relaciones conflictivas entre el padre y la madre pueden tener repercusiones negativas en el desarrollo emocional, social, cognitivo y académico de los niños y niñas. Imponer una Custodia Compartida a exparejas con relaciones conflictivas, agrava estas repercusiones, afectando el desarrollo de los y las menores.

Muchos de estos niños y niñas, sufren en silencio sin ser atendidos, porque las madres o padres sienten que los problemas afectan sólo a la pareja y no les atañen a sus hijos e hijas. Sin embargo, las investigaciones muestran importantes efectos en la salud de los y las menores por las relaciones conflictivas de la pareja o ex pareja. Estos niños y niñas presentan las siguientes problemáticas:

Problemas de socialización:

  • Aislamiento, inseguridad, agresividad y reducción de competencias sociales.

Síntomas depresivos:

  • Llanto, tristeza, baja autoestima

Miedos:

  • Miedos no específicos, presentimiento de que algo malo va a ocurrir, miedo a la muerte, miedo a perder a la madre, miedo a perder al padre.

Alteraciones del sueño:

  • Pesadillas, terrores nocturnos, no querer dormir solo.

Síntomas regresivos:

  • Enuresis, ecopresis, retraso en el desarrollo del lenguaje, actuar como si fueran menores de la edad que tienen.

Problemas de integración en la escuela:

  • Problemas de aprendizaje, dificultades en la concentración y atención, disminución del rendimiento escolar, dificultad para compartir con otros niños/as.

Respuestas emocionales y de comportamiento:

  • Rabia, cambios repentinos de humor, ansiedad, sensación de desprotección y vivencia del mundo como algo amenazante, sentimientos de culpa (ser el culpable de los conflictos entre sus padres o de lo ocurrido o de no haber hecho algo por evitar la separación). Dificultad en la expresión y el manejo de emociones. Negación de la situación conflictiva o restar importancia a la problemática que viven. Tendencia a normalizar el sufrimiento y la agresión como modos naturales de relación. Aprendizaje de modelos violentos y posibilidad de repetirlos, con la interiorización de roles de género erróneos. La exposición crónica a conflictos parentales puede llevar al adolescente a presentar más relaciones conflictivas y adicciones. El estrés asociado con violencia parental puede llevar a que el o la adolescente asuma comportamientos de riesgo y de evasión y que empiece a comportarse de forma violenta dentro del hogar o huyan delhogar. Las relaciones de los padres pueden tener además gran influencia en el modo en que los y las adolescentes establecen sus primeras relaciones sentimentales. A más altos niveles de conflicto y de agresiones entre los padres, mayor probabilidad de ver en el comportamiento de los demás intenciones hostiles y a responder de manera violenta como defensa.

Síntomas de estrés postraumático:

  • Insomnio, pesadillas recurrentes, fobias, Ansiedad, Re-experimentación del trauma, trastornos disociativos.

"Parentalización" de los niños y niñas:

  • Asumir roles parentales y protectores hacia los hermanos y hermanas menores.
  • Asumir roles parentales de protector con la madre.

En algunos casos, los y las menores pueden llegar hasta intentos de suicidio y la muerte.

La violencia y las relaciones parentales conflictivas, afectan la visión que tiene el niño o la niña del mundo y de sí mismo/a, sus ideas acerca del significado y propósito de vida y sus expectativas de una felicidad futura.

El Contramovimiento de Asociaciones de padres separados

En los últimos años venimos constatando, un fenómeno "neomachista", reaccionario y preocupante, iniciado en EEUU y que ha llegado a instalarse en nuestro país con gran virulencia y poderío mediático. Se trata de un contramovimiento , que, bajo un discurso engañoso, de medias verdades y de "vender" en los medios de comunicación que defienden la igualdad entre padres y madres, en realidad se dedican a deslegitimar y boicotear las recientes políticas y leyes de Igualdad entre mujeres y hombres y la Ley contra la Violencia de Género.

Este Contramovimiento machista, está compuesto por hombres que pertenecen a Asociaciones de Padres Separados y por mujeres allegadas a ellos por lazos afectivos o familiares. Muchos de sus miembros, que están juzgados y condenados por malos tratos, junto a otras personas que les apoyan, desempeñan puestos de influencia y responsabilidad social, tales como políticos/as, periodistas y magistrados/as, lo que les permite un fácil acceso a los medios de comunicación desde los que lanzar continuos mensajes de su misógina "idea de igualdad". Son mensajes con trampa, que fácilmente pueden llegar a confundir a la ciudadanía con sus "medias verdades", su distorsión de los datos, así como sus discursos y escritos pseudoigualitarios.

Estos colectivos, presionan mediática y constantemente a nuestras Instituciones para conseguir la imposición judicial de la Custodia Compartida obligada, aún en contra de la voluntad de una de las partes, generalmente con la oposición de las madres. Ya han logrado imponer sus tesis neomachistas en las Leyes que recientemente se han aprobado en algunas CCAA, como Aragón y Cataluña.

Las razones que esgrimen para imponer la Custodia Compartida obligada por un juez o jueza, están basadas en una supuesta defensa de la igualdad entre los sexos, así como de acabar con la injusticia de "expoliar" a los hombres de sus hijos/as y de sus posesiones.

Pero lo que no encaja en la incansable actividad política de estos grupos, es que sus reivindicaciones para una supuesta "igualdad patriarcal" entre hombres y mujeres, comiencen, precisamente, desde el momento en el que se separa la pareja y, sin embargo, todo el período anterior, el que abarca los x años de vida en común, en los que mayoritariamente las mujeres son las máximas responsables de los hijos e hijas y de sus cuidados, inexplicablemente, esta desigualdad original, ni siquiera la mencionen dichos colectivos.

Representa una fuerte contradicción que en sus conferencias y artículos de opinión, no expresen la misma preocupación por las desigualdades e inequidades que se producen desde el comienzo de las relaciones de pareja, que no presionen, con la misma intensidad, a los poderes públicos, para que el reparto de responsabilidades igualitarias se establezca desde los primeros momentos de la convivencia. Pasan por alto, que haya en nuestro país, aproximadamente 6 millones más de mujeres que de hombres con ingresos insuficientes para vivir independientemente…

Tampoco utilizan los mismos esfuerzos y medios de comunicación, para proponer soluciones que resuelvan la inequidad del reparto de responsabilidades entre hombres y mujeres en las tareas de cuidados de los hijos e hijas desde su nacimiento, no sólo desde el divorcio. No reclaman que estos esfuerzos sean repartidos igualitariamente entre ambos progenitores, para que el tiempo invertido en cuidados no remunerados y en los profesionales sean equilibrados e igualitarios durante la convivencia de las parejas, no sólo tras el divorcio.

No se les encuentra en la defensa, por la igualdad de padres y madres en la duración de los permisos parentales y maternales, cuya implantación de cumplimiento obligado por Ley, mejoraría las relaciones padres/hijas e hijos, además de incidir positivamente en las condiciones laborales y la salud física y mental de las madres.

No reconocen que no hay nada más injusto que tratar de igual manera dos situaciones que tienen profundas diferencias de partida, como en el caso de la ruptura matrimonial. Con hombres y mujeres que parten de grandes desigualdades en posición económica y social, y en la atención y cuidados de los y las menores.

El papel de la justicia en las Custodias Compartidas

Por todas las traumáticas consecuencias que sufren los hijos e hijas, derivadas de las Custodias Compartidas obligadas judicialmente, consideramos necesario que a los jueces, juezas y fiscales encargados/as de los procedimientos de Separaciones y Divorcios, y de Violencia de Género, se les ofrezca y se les exija institucionalmente, no sólo voluntariamente, realizar una especialización jurídica con la perspectiva de género, para que puedan adquirir los conocimientos y habilidades específicos acerca de estos complicados fenómenos que hemos expuesto y de la gravedad de sus efectos en la salud física y mental de los menores.

Madrid, 27 de septiembre de 2011

Soledad Muruaga López de Guereñu Presidenta de la Asociación de Mujeres para la Salud Vicepresidenta de CELEM


BIBLIOGRAFÍA

1.Ministerio de Sanidad y Consumo. Informe salud y género 2005. Informes, Estudios e Investigación 2007.

2.Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España (2006). La infancia en cifras. Número 2. Colección Observatorio de la Infancia.

3. Muruaga, Soledad (1983). Análisis y prevención de la Depresión Posparto. Serie Estudios nº 2. Instituto de la Mujer. Ministerio de Cultura

4. Muruaga, Soledad (2009). La Depresión Posparto, una forma de Depresión de Género. La Boletina nº XXIX

5. Save the Children (2006). Atención a los niños y niñas víctimas de la violencia de género. Análisis de la atención a los hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia de género en el sistema de protección de la mujer. Madrid.

http://www.mujeresparalasalud.org/spip.php?article259


domingo, 3 de marzo de 2013

Un falso debate sobre igualdad: la custodia compartida

02.03.2013 | 00:20 ROSA PEÑALVER 

El Partido Popular, envuelto en polémicas e incumplimientos, ha decidido agitar nuevas aguas para distraer los focos y ocupar con otros temas las redes sociales. La custodia compartida es uno de esos temas que prenden con facilidad pese a que es asunto complejo y que habría que abordar con un único objetivo: el interés superior de los y las menores.

En derecho comparado sólo seis países, uno de ellos España, recoge la custodia compartida, pero no con carácter preferente sino por petición expresa de los progenitores y nunca como imposición. Es un tema regulado por el Gobierno socialista en 2005 en el artículo 92 del Código Civil y concordantes, que permite obtener con total normalidad la custodia compartida, basada en el acuerdo de los progenitores, reforzando la libertad de decisión de éstos en interés de los y las menores.

Excepcionalmente, es posible obtener la custodia compartida sin acuerdo de ambos progenitores, siempre que sea pedida por uno de ellos, se escuche al menor cuando proceda, actúe el fiscal como garante de sus derechos e intereses, y decida el juez, siempre bajo el prisma del interés superior de los y las menores. El dictamen de especialistas (psicólogos, asistentes sociales, etc.) suele ayudar al juez a estimar qué tipo de custodia es mejor para el menor en cada caso concreto.

Las custodias compartidas o monoparentales no son buenas o malas por sí mismas. Es en cada caso concreto cuando debe decidirse qué solución es mejor para los menores según el periodo vital en el que se encuentren y según las circunstancias familiares.
No estamos, por tanto, ante un debate sobre políticas de igualdad sino que se plantea un debate falso y perverso bajo la premisa de la igualdad que en realidad olvida las necesidades de los menores para responder a los deseos de los mayores. Si en nuestro país hay pocas custodias compartidas no se debe al marco legal de que disponemos, que las permite perfectamente, sino al escaso número de peticiones, que no llega al 10%, según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, INE. 

En el debate sobre imposición de la custodia compartida subyacen otras cuestiones tales como la disolución de bienes gananciales o el ahorro de la pensión de alimentos, cuestiones que nada tienen que ver con el bienestar de los menores.
El Partido Popular quiere cambiarla ahora para imponerla por ley bajo el falso debate de la igualdad; si realmente el PP quiere promover la igualdad que amplíe el permiso de paternidad, que en lugar de quitar plazas de educación de cero a tres años cree nuevas plazas para ayudar a la conciliación, que aplique la ley de dependencia cuyos recortes en prestaciones está obligando a muchas mujeres a dejar sus trabajos para volver a ocuparse de los dependientes, etc.

Tiene muchos temas de los que ocuparse el PP si creyera en la igualdad y, desde luego, entre ellos no está el de la custodia compartida, abordado como imposición por deseo de un cónyuge. 
Custodia compartida, sí, pero tras acuerdo de ambos progenitores, y eso ya está regulado.

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2013/03/02/falso-debate-igualdad-custodia-compartida/456537.html



APARTAR A LOS MENORES DEL FOCO DE LA VIOLENCIA , RESPETAR SUS DERECHOS Y SU DERECHO A DECIDIR CON QUIEN QUIEREN VIVIR TRAS LA SEPARACIÓN O DIVORCIO DE SUS PADRES

Dirigido a EL GOBIERNO Y EN CONCRETO EL MINISTERIO DE JUSTICIA Y LAS INSTITUCIONES U ORGANISMOS ADHERIDOS AL MISMO.

QUE LA AUDIENCIA DE VALENCIA RECTIFIQUE SU SENTENCIA DE MANDAR A TRES MENORES ( DOS DE 10 AÑOS Y UNO DE 14 AÑOS ) A VIVIR CON SU PROGENITOR A MÉXICO EN CONTRA DE SU VOLUNTAD Y EN CONTRA DE LOS INFORMES EMITIDOS POR LOS PSICÓLOGOS QUE LOS HAN EVALUADO . PROGENITOR QUE HA EJERCIDO SOBRE ELLOS EL MALTRATO Y LA VIOLENCIA , QUE NO SEAN APARTADOS DE SU MADRE Y DE SU ENTORNO EN GENERAL . EL BIENESTAR DE UN MENOR DEBE PRIMAR SOBRE CUALQUIER SENTENCIA JUDICIAL .LA VIDA DE TRES MENORES ESTÁ EN JUEGO .


QUE TODAS LAS SENTENCIAS DONDE SE HAN PRODUCIDO ESTOS HECHOS Y APARTADOS DE SUS MADRES , ENTORNO MATERNO Y OTROS , SEAN REVISADAS PARA CALIFICAR EN QUE ESTADO ESTÁN Y VIVEN ESOS NIÑOS , QUE SEAN ESCUCHADOS DE UNA VEZ Y SEAN RESPETADOS SUS DERECHOS Y LA VOLUNTAD DE LOS MISMOS , QUE SEAN ELLOS QUIENES DECIDAN Y NO UN JUEZ .POR HUMANIDAD , POR ÉTICA Y PRINCIPIOS DEJEMOS A LOS MENORES VIVIR Y CRECER EN PAZ ,EN ARMONÍA Y EN UN AMBIENTE Y ENTORNO FAVORABLE PARA ELLOS Y NO SOLO PARA UNO DE SUS PROGENITORES CON SED DE VENGANZA.

http://www.peticiones.org/apartar-a-los-menores-del-foco-de-la-violencia-respetar-sus-derechos-y-su-derecho-a-decidir-con-quien-quieren-vivir-tras-la-separacion-o-divorcio-de-sus-padres-1169.html


 

viernes, 1 de marzo de 2013

UN JUZGADO ESPAÑOL PONE EN GRAVE RIESGO LA VIDA Y LA INTEGRIDAD DE 3 MENORES

ENTREGA DE 3 MENORES EN VALENCIA: NECESITAMOS AYUDA PRESENCIAL Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

La entrega de los menores será el próximo domingo 3 de Marzo en Alboraya (Valencia ) , A LAS 12 H. Avd. Ausias March nº 22 .
SE RUEGA LA MAYOR ASISTENCIA POSIBLE PARA ACOMPAÑAR A LA MADRE Y A LOS 3 MENORES ( 2 D 10 AÑOS Y DE 14 ), VAN A SER ENVIADOS A MÉXICO A VIVIR CON EL NO CUSTODIO, QUIEN HA MALTRATADO A SU EX-MUJER Y A LOS NIÑOS .
 Ordenan volver a México a tres niños valencianos.

 "Si vuelve a México la van a matar" pues es "un país que no investiga los feminicidios y donde las mujeres desaparecen", alerta a Efe el letrado, para quien al exmarido "los niños no le importan nada".

 La madre, original de Valencia, fue denunciada por el padre por sustracción de menores a pesar de que la justicia mexicana le dio a ella la custodia 
Ignacio Amat, abogado de Isabel Monrós, TEME POR LA VIDA de su defendida si vuelve a México con sus hijos, ya que considera que el padre los utiliza para "vengarse" de ella.

Según la sentencia de divorcio, la mujer también podía elegir su lugar de residencia, por lo que la salida de los niños de México es "absolutamente legal".

 "Si vuelve a México la van a matar" pues es "un país que no investiga los feminicidios y donde las mujeres desaparecen", alerta a Efe el letrado, para quien al exmarido "los niños no le importan nada, solo quiere que ella vuelva a México. Es un manipulador".